Fue un 5 de agosto…. Niebla blanca en agosto: el milagro que dibujó una basílica

CARTAS A DULCINEA
Miércoles, 5 de agosto

En el corazón ardiente del verano romano, cuando el sol quema las piedras antiguas y el aire tiembla de calor, ocurrió una vez un prodigio que desafió la lógica de las estaciones. La noche del 4 al 5 de agosto del año 358, según la tradición más querida de la Ciudad Eterna, la Virgen María se apareció en sueños a dos hombres piadosos: el papa Liberio y un rico patricio llamado Juan, junto con su esposa. Les pidió que construyeran una iglesia en su honor en el lugar exacto donde caería nieve al día siguiente.

Al amanecer, contra todo pronóstico meteorológico y en pleno mes más caluroso, un manto blanco cubrió la cima del monte Esquilino. La nieve, fresca y sorprendente, marcó con precisión el contorno donde debía alzarse el templo. Aquella visión compartida y aquel prodigio invernal en verano dieron origen a la Basílica de Santa María la Mayor, el santuario mariano más antiguo de Occidente y una de las cuatro basílicas papales de Roma.

Más que una leyenda hermosa, el milagro de la nieve se convirtió en símbolo de la intercesión maternal de María. El patricio Juan y su esposa, sin herederos, habían decidido entregar sus bienes a la Virgen; ella respondió con una señal inequívoca. El papa Liberio, obediente, mandó construir allí mismo la iglesia que hoy, diecisiete siglos después, sigue recibiendo a peregrinos de todo el mundo. Su interior guarda tesoros inigualables: mosaicos del siglo V, el relicario del pesebre de Belén y la venerada imagen de la Salus Populi Romani, ante la cual tantos pontífices han orado.

Cada 5 de agosto, Roma revive el prodigio con devoción y alegría. Dentro de la basílica, durante la misa solemne, una cascada de pétalos blancos desciende desde la bóveda, imitando la nevada milagrosa y llenando el templo de una blancura etérea. Fuera, en la plaza, se escenifica la historia con música, luces y una recreación artificial de la nieve que transforma el asfalto en un paisaje onírico. Es un recordatorio anual de que la fe puede hacer posible lo imposible, incluso en el agosto más sofocante.

Este milagro no habla solo de un acontecimiento lejano; invita a contemplar cómo la gracia divina irrumpe en lo cotidiano. En un mundo que exige pruebas y certezas, Santa María la Mayor sigue en pie como testimonio de una nevada que nadie esperaba y que nadie ha olvidado. Sus muros guardan la memoria de una Madre que guía, que señala caminos y que, con ternura, dibuja en la tierra los planes del cielo.

Hoy, quien visita la basílica puede sentir todavía el eco de aquella nieve. Porque los milagros verdaderos no se agotan en el pasado: se renuevan cada vez que un corazón se abre a la sorpresa de lo divino. En Santa María la Mayor, la Virgen de las Nieves continúa susurrando que, incluso en los veranos más duros de la vida, puede caer una blancura que todo lo purifica y todo lo renueva.

Yo he tenido el privilegio de estar en esa basílica, con mi mujer, y me dejó impresionado…¡te la recomiendo, al igual que te recomiendo Roma en general… es todo un monumento!.

Feliz dia y feliz velada del miércoles, dia de la Virgen de las Nieves, con mis dos fotos de este nuevo dia muy limpio de verano auténtico pero que hoy he querido que estén dedicadas a la protagonista de mi carta de esta noche, la Bailica de Santa María la Mayor de Roma, una vista nocturna exterior y otra interior, de la misa del sábado de Gloria de 2028 a la asistimos en vivo alli Angeles y yo en nuestra visita a Roma.

¿Qué hábitos entorpecen tu cerebro?

CARTAS A DULCINEA
Martes, 4 de agosto

Antes de pensar en ejercicios para mantener la mente activa, conviene conocer qué hábitos pueden perjudicar al cerebro. La buena noticia es que la mayoría de ellos pueden corregirse y, cuando se hace, el cerebro suele responder de forma muy positiva.

Uno de los peores enemigos es dormir poco. Mientras dormimos, el cerebro descansa, organiza los recuerdos y elimina sustancias de desecho acumuladas durante el día. Cuando el sueño es insuficiente de forma habitual, la memoria empeora, cuesta más concentrarse y pensar con claridad se vuelve más difícil.

Otro problema muy común es el sedentarismo. Pasar muchas horas sentado y moverse poco afecta tanto al cuerpo como a la mente. Caminar a diario, hacer ejercicio moderado o simplemente mantenerse activo ayuda a que el cerebro reciba mejor oxígeno y nutrientes, favoreciendo la memoria y la agilidad mental.

El estrés continuo también pasa factura. Vivir siempre preocupado, con prisas o bajo presión puede afectar a la memoria, la atención y la capacidad para tomar decisiones. Buscar momentos de tranquilidad y descanso es tan importante para el cerebro como para el resto del organismo.

La alimentación tiene igualmente un papel fundamental. Una dieta basada en productos muy procesados, exceso de azúcar y comida poco saludable puede perjudicar el funcionamiento cerebral. En cambio, una alimentación variada, rica en frutas, verduras, pescado, frutos secos y otros alimentos naturales ayuda a mantener la mente en mejores condiciones.

El abuso del alcohol y el tabaco también resulta perjudicial. Ambos pueden acelerar el deterioro de las funciones cerebrales y aumentar el riesgo de problemas de salud que afectan directamente al cerebro.

La soledad y el aislamiento tampoco son buenos compañeros. Conversar, compartir experiencias, relacionarse con otras personas y participar en actividades sociales mantiene activa una gran parte de nuestra capacidad mental y emocional.

Otro hábito cada vez más frecuente es intentar hacer varias cosas a la vez. Saltar constantemente de una tarea a otra reduce la concentración y aumenta los errores. El cerebro trabaja mejor cuando puede dedicar atención a una sola actividad.

El uso excesivo de pantallas, especialmente antes de dormir, puede alterar el descanso y favorecer una atención cada vez más dispersa. Además, pasar demasiadas horas conectado deja menos tiempo para actividades más enriquecedoras.

Beber poca agua también influye. Una hidratación insuficiente puede provocar cansancio, falta de atención y peor rendimiento mental. Algo tan sencillo como beber agua con regularidad ayuda más de lo que parece.

Igualmente importante es mantener el cerebro en funcionamiento. Aprender cosas nuevas, leer, conversar, resolver problemas, practicar aficiones o estudiar un idioma son formas excelentes de mantener la mente despierta y flexible.

Por último, conviene evitar la saturación constante de información. Nuestro cerebro necesita momentos de calma para reflexionar, ordenar ideas y asimilar lo aprendido. Estar siempre recibiendo estímulos puede acabar produciendo más confusión que conocimiento.

En resumen, los hábitos que más perjudican al cerebro suelen ser dormir poco, moverse poco, vivir con estrés constante, alimentarse mal, abusar del alcohol o el tabaco, aislarse socialmente, pasar demasiadas horas ante las pantallas, no hidratarse bien y dejar de aprender cosas nuevas. Cuidar estos aspectos ayuda a conservar una mente más activa, clara y saludable durante muchos años.(Juan Martinez-QUORA)

Muchas veces luchar contra la comodidad no es fácil y nos dejamos llevar por el instinto, que suele ser hacer lo mas cómodo y mas nos parece interesar. Yo reconozco que cada día me cuesta mas madrugar, aún conociendo sus muchas ventajas, pero me cuesta, aunque después de hacerlo me alegro. Hoy ha sido uno de esos dias que, por ahorrarme calor del día salí a caminara antes de las 7 de la mañana, para a las 10 ya estar en casa, y de esa caminata de hoy son mis dos fotos que acompañan a la carta. Te deseo un feliz día, una feliz tarde y mas aún feliz velada del martes.

«Ceuta, Melilla, España y Marruecos» o…¿Por qué podemos afirmar tajantemente que Ceuta y Melilla son ESPAÑOLAS?

CARTAS A DULCINEA
Lunes, 3 de agosto


Yo creo que es hora, dadas las circunstancias que estamos viviendo en nuestra QUERIDA ESPAÑA y de la cantidad de incógnitas que NADIE nos despeja y para contrarrestar los BULOS que puedan lanzarse, sobre todo por parte del Gobierno del sátrapa Sánchez, com o digo, creo que es hora de hablar de esta parte tan importante de nuestra ESPAÑA, las ciudades autónomas de CEUTA y MELILLA. Y me considero con autoridad para hacerlo, sobre todo porque mis estudios universitarios fueron de Geografia e HISTORIA y creo saber mas de ello que los que n os gobiernan y lanzan proclamas a bombo y platillo…¡muchas veces, casi todas, desinformando! ¡intentando entontecernos y tomándonos por ilusos. Y, además, conozco bien Melilla, es verdad que la de los años 70 del siglo XX, ya que viví allí un año de mi vida, desde el verano de 1973 al verano9 de 1974, aunque de eso hablaré a fondo cuando termine mis capítulos de mi vida ligados a YUNQUERA. ¡Pero es que me enardece cuando oigo a los que defienden al rey de Marruecos en sus aspiraciones de ROBARNOSLAS, y digo bien, porque no es recuperar nada porque nunca han sido suyas, pero de eso habla mi carta de hoy de la que espero que te fíes, porque yo jamás lanzaría ni propagarÍa una MENTIRA …eso se lo dejo al GOBIERNO. ¿Empezamos?

Ceuta y Melilla son dos ciudades españolas muy especiales que se encuentran en el norte de África. Aunque están rodeadas por el territorio de Marruecos y por el mar Mediterráneo, forman parte de España desde hace muchísimos siglos. Por eso, las personas que nacen y viven allí son españolas, tienen nuestros mismos documentos, cumplen nuestras mismas leyes y tambien utilizan el euro como moneda. (lo que no pasa en Gibraltar)

Estas dos ciudades son muy importantes porque funcionan como un puente de unión entre dos continentes: Europa y África. En sus calles conviven desde hace mucho tiempo familias de diferentes culturas y religiones, como cristianos, musulmanes, judíos e hindúes ( y de esa convivencia pacífica puedo dar fe). Todo el mundo vive junto de forma tranquila, compartiendo sus costumbres, sus fiestas y sus comidas tradicionales, lo que hace que ambas ciudades tengan una vida única y muy colorida.

Al estar pegadas a Marruecos, la relación con este país vecino es constante en el día a día. A través de la frontera pasa mucha gente de un lado a otro para trabajar, comprar cosas, hacer negocios o visitar a sus familiares. Por este motivo, lo que ocurre a un lado de la valla fronteriza influye rápidamente en el otro lado.

El tema de las fronteras genera a veces algunas tensiones o desacuerdos entre los gobiernos de España y Marruecos. Sin embargo, para la vida de las personas de a pie, la colaboración y el entendimiento entre ambos países resultan completamente necesarios. Cuando los gobiernos se llevan bien y cooperan, el comercio funciona mejor, las carreteras y puertos están más tranquilos y los vecinos de toda la zona pueden vivir con mayor seguridad y bienestar.

Ambas ciudades pasaron a formar parte de la Corona española mucho antes de la formación de los Estados modernos actuales:

  • Melilla (desde 1497; recordemos que Granada lo hizo en 1492 y Navarra en 1512): Melilla se incorporó a la Corona de Castilla el 17 de septiembre de 1497, cuando una expedición capitaneada por Pedro de Estopiñán tomó la plaza, que se encontraba prácticamente abandonada tras los conflictos locales de la época.
  • Ceuta (desde 1580 / 1668): Fue conquistada inicialmente por el Reino de Portugal en 1415. En 1580, tras la unión dinástica entre España y Portugal bajo Felipe II, Ceuta pasó a formar parte de la Monarquía Hispánica. Tras la separación de ambos reinos, los propios habitantes de Ceuta decidieron mantenerse fieles a España, quedando ratificado oficialmente su traspaso por el Tratado de Lisboa de 1668.

Ceuta y Melilla jamás han pertenecido al Estado soberano de Marruecos. La razón principal reside en un hecho cronológico claro: ambas ciudades pasaron a formar parte de la Corona española mucho antes de que el país vecino se constituyera como un Estado soberano e independiente. En concreto, Melilla quedó incorporada a la Corona de Castilla en el año 1497, mientras que Ceuta pasó a la Monarquía Hispánica en 1580 tras la unión dinástica con Portugal, quedando su pertenencia a España ratificada de forma definitiva en el Tratado de Lisboa de 1668. Por el contrario, el Estado moderno de Marruecos nació oficialmente en 1956 tras el fin de los protectorados francés y español, por lo que las dos ciudades llevaban ya más de cuatro siglos integradas en España cuando se constituyó el país actual.

Si se analiza la época medieval y antigua, tampoco existían los Estados-nación tal y como los entendemos hoy. Durante esos siglos, el territorio del norte de África experimentó constantes cambios de dominio político entre imperios, califatos y dinastías regionales. De este modo, antes de la llegada de castellanos y portugueses, Ceuta y Melilla estuvieron bajo el control del Imperio romano, del Imperio bizantino y, más adelante, del Califato de Córdoba, además de ser gobernadas por diversas dinastías beréberes y emiratos locales. Aunque algunas de esas familias dominantes tuvieron su sede en ciudades pertenecientes a la geografía marroquí, como Fez o Marrakech, no constituían el Estado soberano marroquí.

Esta trayectoria explica las diferentes posturas que existen en la actualidad. Desde su independencia en 1956, Marruecos reclama la soberanía sobre ambas plazas argumentando proximidad geográfica y vínculos con el antiguo Sultanato Cherifiano (El Cherifiano o jerifiano es el nombre que recibió al actual Reino de Marruecos hasta 1957 entre los siglos XVI y XX, bajo los regímenes de las dinastías de los Saadíes y luego de los alauíes (que todavía gobierna hoy), que reivindican un origen jerifiano (en el sentido de descendientes del profeta Mahoma). En cambio, la postura de España y del derecho internacional se apoya en la continuidad histórica ininterrumpida de la soberanía española sobre ambas ciudades desde hace más de quinientos años. De hecho, cuando se estableció el Protectorado español en el norte de África a principios del siglo XX, Ceuta y Melilla no formaron parte de él porque ya eran territorio nacional de pleno derecho, razón por la que tampoco fueron objeto de traspaso cuando Marruecos logró su independencia.

En resumen, Ceuta y Melilla son pedacitos de España en la costa africana. Son lugares de encuentro donde la historia, la mezcla de culturas y la vecindad con Marruecos demuestran lo valioso que es aprender a vivir juntos y respetarse todos los días.

Lo que no logro comprender es … ¿Por qué Sánchez y su Gobierno exoneran totalmente, a Mohamed VI, rey de Marruecos, de todo lo que sucedió escasos dias atrás, cuando hemos visto en TV que hasta la policia marroquí abría las puertas de su parte de la verja para que entrasen sin dificultad los joven inmigrantes ilegales, mas de 60.000? ¿Qué sabrá el rey de Marruecos de Sánchez para que actúen asi? ¿Qué esconden?
Feliz tarde y velada de este lunes, ya 3 de agosto, hoy con estas dos fotos que, sin mas remedio tenían que tener que ver algo con Ceuta o Melilla y como yo donde he vivido es en Melilla, las he elegido de Melilla… y en una de ellas hasta está el marinero que fue y conocí.

El noble y el granjero

CARTAS A DULCINEA
Domingo, 2 de agosto

Su nombre era Fleming, y era un granjero escocés pobre. Un día, mientras intentaba ganarse la vida para su familia, oyó un lamento pidiendo ayuda que provenía de un pantano cercano. Dejó caer sus herramientas y corrió al pantano. Allí, entró hasta la cintura en el estiércol húmedo negro. Se trataba de un muchacho aterrado, gritando y esforzándose por liberarse. El granjero Fleming salvó al muchacho de lo que podría ser una lenta y espantosa muerte. Al día siguiente, llegó un carruaje elegante a la granja. Un noble elegantemente vestido salió y se le presentó como el padre del muchacho que el granjero Fleming había ayudado.

-«Yo le quiero recompensarle», dijo el noble. «Usted salvó la vida de mi hijo.»
-«No, yo no puedo aceptar un pago por lo que hice,» contestó el granjero escocés . En ese momento, el hijo del granjero vino a la puerta de la familia de la cabaña. «¿Es su hijo?» el noble preguntó.
-«Sí,» el granjero contestó orgullosamente.

  • «Le propongo un trato. Permítame proporcionarle a su hijo el mismo nivel de educación que mi hijo disfrutará. Si el muchacho se parece a su padre, no dudo que crecerá hasta convertirse en el hombre del que nosotros dos estaremos orgullosos».

Y el granjero aceptó. El hijo del granjero Fleming asistió a las mejores escuelas y con el tiempo, se graduó en la Escuela Médica del St. Mary’s Hospital en Londres, y siguió hasta darse a conocer en el mundo como el renombrado Dr. Alexander Fleming, el descubridor de la Penicilina.
Años después, el hijo del mismo noble que fue salvado del pantano estaba enfermo de pulmonía. ¿Qué salvó su vida esta vez? La penicilina.

¿El nombre del noble? Sir Randolph Churchill.
¿El nombre de su hijo? Sir Winston Churchill.

Alguien dijo una vez:
Lo que va, regresa.
Trabaja como si no necesitaras el dinero.
Ama como si nunca hubieses sido herido.

Baila como si nadie estuviera mirando.
Canta como si nadie escuchara.
Vive como si fuera el Cielo en la Tierra.

Nada pasará si no lo haces. Pero si lo haces, alguien sonreirá gracias a ti.
Haz el bien y no mires a quién.
(Web católico de Javier)

O… «haz bien y no mires a quien», que dice el refrán popular. ¿Conocías esta historia real, con nombres reales? ¿Conocías a Fleming? ¿Y a Churchill? ¡Quien se lo iba a decir, ¿verdad? Pero mira qué caprichosa es la vida. Feliz dia de Nuestra Señora de los Angeles, mi felicitacion para todas las que llevan su nombre y feliz velada de domingo.

«El Laberinto de la Palabra…el arte de perderse por los Cerros de Úbeda»

CARTAS A DULCINEA
Sábado, 1 de agosto de 2026

Cuando alguien pierde el hilo de una conversación o empieza a hablar de cosas que no tienen mucho que ver con el tema principal, solemos decir que se ha ido por los cerros de Úbeda. Es una expresión muy conocida en España y se utiliza para referirse a esas personas que, en lugar de responder directamente a una pregunta o seguir el asunto que se está tratando, empiezan a dar rodeos y terminan hablando de algo completamente distinto.

El origen de esta frase se encuentra en una antigua leyenda relacionada con la época de la Reconquista. Cuenta la historia que un capitán desapareció justo antes de una batalla importante y, cuando le pidieron explicaciones, dijo que se había perdido por los cerros que rodean la localidad jienense de Úbeda. Desde entonces, la expresión quedó para señalar a quienes buscan una excusa, cambian de tema o evitan responder de manera clara.

Sin embargo, irse por los cerros de Úbeda no siempre tiene un significado negativo. Muchas veces ocurre de forma natural. Una conversación puede empezar hablando del tiempo, pasar después a los recuerdos de la infancia, seguir con las fiestas del pueblo y terminar hablando de viajes o de antiguas amistades. La mente humana funciona así en muchas ocasiones, enlazando unas ideas con otras sin seguir un camino recto.

Hay personas que tienen una gran facilidad para contar historias y, mientras hablan, recuerdan anécdotas, detalles y situaciones que les llevan a apartarse del tema principal. A veces quienes les escuchan pueden impacientarse porque esperan una respuesta rápida y concreta. Sin embargo, otras veces esos rodeos hacen la conversación más entretenida, más humana y mucho más rica. Gracias a ellos aparecen recuerdos, experiencias y pequeños relatos que de otro modo nunca habrían salido a la luz.

También es verdad que algunas personas utilizan esta forma de hablar para evitar preguntas incómodas. Cuando alguien no quiere dar una respuesta clara, puede empezar a hablar de otros asuntos, añadir explicaciones innecesarias y alargar la conversación hasta que el tema inicial quede olvidado. En esos casos, la expresión encaja perfectamente, porque parece que la persona ha emprendido un largo viaje por caminos secundarios para no llegar nunca al destino.

En nuestros días vivimos rodeados de mensajes breves, respuestas rápidas y conversaciones cada vez más cortas. Por eso, detenerse a contar una historia, recordar una anécdota o dejar que la conversación tome caminos inesperados puede tener incluso cierto encanto. No todo tiene que ser inmediato ni directo. A veces los mejores momentos surgen precisamente cuando una charla se desvía y nos lleva a lugares que no esperábamos visitar.

Claro que también conviene mantener un equilibrio. Si una persona se aleja demasiado del tema, quienes la escuchan pueden acabar confundidos y preguntándose qué relación tiene todo aquello con la conversación inicial. El secreto está en saber desviarse un poco sin perder por completo el rumbo. Un pequeño rodeo puede hacer la charla más agradable, pero un rodeo interminable puede hacer que nadie recuerde de qué se estaba hablando al principio.

Lo cierto es que todos, en algún momento de nuestra vida, nos hemos ido por los cerros de Úbeda. Todos hemos empezado contando una cosa y hemos terminado hablando de otra muy distinta. Es algo natural y forma parte de nuestra manera de pensar y de comunicarnos. Quizá por eso esta expresión ha sobrevivido durante siglos, porque refleja una costumbre muy humana: dejar que la imaginación, los recuerdos y las palabras nos lleven por caminos inesperados antes de regresar, finalmente, al punto de partida.

¡Pero como yo no me quiero perder por los Cerros de Úbeda, ya sólo te deseo una feliz tarde y velada de sábado, un primero de agosto que ha vuelto a amanecernos con mucha calima y nieblas! ¡Feliz inicio del mes mas caluroso del año…AGOSTO.