La colonización del siglo XIX… perfil del colono. La economía

CARTAS A DULCINEA

Jueves, 2 de Julio de 2026
San Pedro de Alcántara… ¡y allí nació el amor!»
(Las raíces y las ramas de mi vida… San Pedro Alcántara, parte quinta)

La colonización del siglo XIX en San Pedro Alcántara y el perfil de los colonos estuvieron muy relacionados con la idea que tenía el Marqués del Duero para poner en marcha la nueva colonia agrícola. Para que el proyecto funcionara necesitaba atraer a familias trabajadoras, acostumbradas al esfuerzo diario y con unos conocimientos básicos sobre las labores del campo. Su intención era crear una comunidad organizada y capaz de sacar el máximo rendimiento a unas tierras que hasta entonces apenas se aprovechaban.

La mayoría de los primeros colonos llegaron desde distintas zonas de España, sobre todo de Castilla, Extremadura y del interior de Andalucía. También se establecieron algunas familias procedentes de Cataluña y varios técnicos extranjeros que aportaron conocimientos especializados para mejorar las explotaciones agrícolas y las obras de la colonia. Entre ellos hubo franceses e ingleses que colaboraron en diferentes tareas relacionadas con la organización y el desarrollo del proyecto.

Gracias a esta mezcla de personas de distintos lugares, San Pedro Alcántara nació con una población más variada de lo habitual para la época. Esto la diferenciaba de otros pueblos cercanos, cuya población procedía casi exclusivamente de la pesca o de las actividades tradicionales de la sierra. Desde sus primeros años, la colonia reunió costumbres, formas de trabajar y experiencias muy diversas.

Con el paso de los años, la composición de la población ha cambiado mucho. Mientras que en el siglo XIX casi todos los habitantes eran españoles, hoy conviven personas procedentes de numerosos países. Además de la población local y del resto de España, existe una importante presencia de residentes europeos, especialmente atraídos por el clima y la calidad de vida de la Costa del Sol. También han llegado personas de América Latina y de distintos países africanos, muchas de ellas vinculadas al sector servicios y a otras actividades económicas de la zona.

El crecimiento de la población fue especialmente importante a partir de la segunda mitad del siglo XX. Desde la década de 1950, el desarrollo turístico transformó por completo la localidad. San Pedro dejó de ser una pequeña comunidad centrada en la agricultura para convertirse en una población cada vez más orientada a los servicios. El aumento de hoteles, comercios, restaurantes y nuevas urbanizaciones atrajo a miles de personas que llegaron en busca de trabajo y mejores oportunidades.

En las últimas décadas, este crecimiento ha continuado de forma constante. Muchas familias han elegido San Pedro Alcántara como lugar de residencia porque ofrece viviendas más asequibles que otras zonas muy exclusivas del municipio, sin renunciar a la cercanía de los principales centros turísticos y de empleo. Actualmente, la mayor parte de la población se concentra en el núcleo urbano de San Pedro, aunque también destacan zonas como Guadalmina, caracterizada por un elevado número de residentes extranjeros y un nivel económico más alto, además de otras áreas residenciales que han ido creciendo con el tiempo.

La distribución actual muestra una clara descentralización demográfica:

  • San Pedro Alcántara (Núcleo): 32.848 habitantes.
  • Guadalmina: 4.544 habitantes (Zona de alta renta y mayoría extranjera).
  • El Salto del Agua: 1.590 habitantes.

La economía de San Pedro Alcántara también ha experimentado una transformación profunda. Durante sus primeros años, la actividad principal giraba alrededor del cultivo de la caña de azúcar y de la producción relacionada con este sector. Sin embargo, con el paso del tiempo este modelo fue perdiendo fuerza hasta desaparecer como motor económico de la localidad.

La situación comenzó a cambiar tras la muerte del Marqués del Duero en 1874. Sin su principal impulsor, la colonia perdió gran parte del apoyo económico y político que había tenido hasta entonces. Las dificultades financieras obligaron a los propietarios a vender las tierras y buscar nuevas formas de explotación. Se intentó diversificar la producción agrícola con cultivos como la remolacha azucarera y la uva moscatel, pero los resultados no fueron suficientes para evitar la crisis del sector.

A comienzos del siglo XX, la industria azucarera atravesó importantes problemas y muchas de las grandes fincas empezaron a dividirse en parcelas más pequeñas. Poco a poco, las tierras fueron vendiéndose para distintos usos, primero agrícolas y más tarde urbanos. Este proceso favoreció la aparición de nuevos barrios y urbanizaciones, contribuyendo al crecimiento que experimentó toda la costa andaluza durante la segunda mitad del siglo XX.

Finalmente, la antigua Sociedad Colonia de San Pedro Alcántara desapareció en la década de 1940, poniendo fin a una etapa histórica que había marcado el origen de la localidad. Desde entonces, la economía fue orientándose cada vez más hacia el comercio, la construcción, los servicios y el turismo residencial, actividades que hoy constituyen la base principal de la riqueza y del empleo en San Pedro Alcántara.

Y esta noche, la primera de mis fotos es de lo que alli se conoce como «La Villa». La Villa de San Luis es un edificio histórico situado en el centro de San Pedro y fue construida en el siglo XIX como residencia de una de las familias más importantes de la antigua colonia agrícola fundada por el Marqués del Duero, de la familia Cuadra, propietaria de la colonia agrícola de San Pedro Alcántara tras la etapa del Marqués del Duero. Es un edificio de dos plantas, de color blanco con detalles amarillos, que destaca por su balcón central, sus ventanas simétricas y las palmeras que la rodean. Con el paso de los años dejó de ser una vivienda privada y pasó a tener usos públicos. En la actualidad alberga dependencias municipales y es uno de los edificios más representativos de San Pedro Alcántara. Su buen estado de conservación y su valor histórico hacen que sea un símbolo de la localidad y un recuerdo de sus orígenes agrícolas.
Mi segunda foto es del otro grupo de Segunda Etapa de EGB de la tarde a quienes daba clase y cuyo tutor era mi amigo don Pepe Torres, que aparece a la izquierda de la foto. Tambien aparezco casi en el centro, yo mismo.

¡Bienvenidos al mes de julio!

CARTAS A DULCINEA
Miércoles, 1 de Julio de 2026

Comienza julio, el séptimo mes del año y uno de los más esperados por muchas personas. Es un mes que solemos relacionar con las vacaciones, el descanso, el buen tiempo y los largos días de verano. Tiene 31 días para disfrutar de la familia, los amigos y los momentos al aire libre.

En la antigua Roma, julio se llamaba «Quintilis» porque era el quinto mes de su calendario. Con el paso del tiempo fue cambiando hasta quedar en 31 días. Más tarde recibió el nombre de Julio en honor a Julio César, uno de los personajes más importantes de la historia romana.

A lo largo de los años, julio ha sido escenario de muchos acontecimientos importantes. El 12 de julio del año 100 antes de Cristo nació Julio César. El 14 de julio de 1789 tuvo lugar la toma de la Bastilla, un hecho fundamental en la Revolución Francesa. El 15 de julio de 1606 nació el gran pintor Rembrandt. El 18 de julio de 1936 comenzó la Guerra Civil Española. El 21 de julio de 1969, el astronauta Neil Armstrong se convirtió en la primera persona en caminar sobre la Luna durante la misión Apollo 11 «Moon Landing». También destacan el nacimiento de Simón Bolívar el 24 de julio de 1783 y el de Henry Ford el 30 de julio de 1863.

Julio también nos enseña algunas curiosidades… en los países del hemisferio norte suele ser uno de los meses más calurosos del año y coincide con las vacaciones escolares de verano…en cambio, en el hemisferio sur es tiempo de invierno y vacaciones invernales. La flor asociada a este mes es el «delphinium», una planta conocida por sus vistosas flores y algunos usos tradicionales. La piedra preciosa de julio es el rubí, símbolo de energía, fuerza y vitalidad.

Las personas nacidas en julio pertenecen a los signos de Cáncer o Leo. Tradicionalmente se dice que suelen ser personas cercanas, sociables y con gran capacidad para relacionarse con los demás.
Muchas personas conocidas han llevado el nombre de Julio o Julia. Entre ellas encontramos a Julio César, Julio Verne, Julio Cortázar, Julio Anguita, Julio Iglesias, Julio César Chávez y Julia Roberts.

La sabiduría popular también ha dejado numerosos refranes sobre este mes. Algunos de los más conocidos son: «Julio caliente quema al más valiente», «Aunque raras, muy violentas son por julio las tormentas», «Julio calorero llena bodega y granero» y «En julio, el melón echa color».

Para los amantes de la música, julio guarda también fechas muy señaladas. El 3 de julio de 1971 falleció Jim Morrison. El 4 de julio de 2003 murió Barry White. El 7 de julio de 1940 nació Ringo Starr. El 13 de julio de 1985 se celebró el histórico concierto benéfico Live Aid. También recordamos a Celia Cruz, fallecida el 16 de julio de 2003, y a Amy Winehouse, que murió el 23 de julio de 2011. El 26 de julio de 1943 nació Mick Jagger.

Si te apetece disfrutar de una película o una serie relacionada con este mes, puedes ver producciones como El César, Julie & Julia, C. Chávez, La Isla Misteriosa de Julio Verne o Julio César.

Y así comienza julio, un mes lleno de historia, curiosidades, recuerdos y días para disfrutar del verano. Que tengáis un feliz inicio de mes, una agradable noche de miércoles y que julio venga cargado de buenos momentos para todos.

Y esta bienvenida al mes de julio la quiero acompañar de dos de mis fotos que ayer hice en una incursión a mi queridísima tierra jienense, la primera del pueblo que separa las provincias de Granada y de Jaén, Campillo de Arenas, junto al Puerto Carretero, un pueblo queda perfectamente enmarcado por el relieve de Sierra Mágina y el inconfundible mar de olivos jienense. La segunda es una muestra del terreno agrestre tambien habitual en Jaén. Situado en la comarca de Sierra Mágina y modelado por el paso del río Guadalbullón, este desfiladero de paredes calizas verticales ha sido históricamente un paso natural estratégico e imprescindible para conectar las tierras de Jaén con las de Granada. Feliz velada de miércoles, con toda la nostalgia de mi tierra añorada. Feliz velada de miércoles.

¿Por qué el oro vale tanto si no sirve para casi nada práctico?

CARTAS A DULCINEA
Martes, 30 de junio de 2026

No puedes comerlo, no puedes construir con él, no te protege del frío. ¿Por qué la humanidad entera decidió que este metal brillante vale más que cualquier otro?

Eliminación por descarte…

  • El dinero necesita ciertas propiedades: durabilidad (no se corroe), divisibilidad (puedes cortarlo), portabilidad (no es demasiado pesado), escasez (hay suficiente pero no demasiado) y reconocibilidad (fácil de identificar). El oro cumple todas. Pocos materiales lo hacen.
  • No se oxida ni se degrada. El oro que tenían los faraones sigue igual 3,000 años después. Esa permanencia lo hizo perfecto como reserva de valor. Tu moneda de oro no se pudre como el trigo ni se corroe como el hierro.
  • Es universalmente reconocible. Su color es único entre los metales. No necesitas un laboratorio para identificarlo. En cualquier cultura, en cualquier época, la gente reconoce el oro.
  • La escasez es perfecta. Hay suficiente oro para que circule como dinero, pero no tanto como para que pierda valor. Todo el oro extraído en la historia cabe en un cubo de 21 metros de lado.
  • La historia creó el consenso. Una vez que suficientes civilizaciones acordaron que el oro era valioso, el acuerdo se auto-reforzó. Si todos creen que vale, vale. Es una profecía auto cumplida que ya dura 5.000 años.

Hoy su valor es mayoritariamente psicológico. El 50% del oro se usa en joyería (estética), el 40% en inversión (reserva de valor) y solo el 10% en industria real (electrónica, medicina). Pagamos miles de dólares por algo cuya utilidad práctica es mínima.

El oro demuestra que el valor no es intrínseco a los objetos. Es un acuerdo colectivo. Y ese acuerdo, una vez establecido, es casi imposible de romper.
(QUORA)

Y es que el oro es tan valorado porque posee una combinación de características que ningún otro elemento tiene: es escaso pero no imposible de encontrar, es químicamente indestructible (no se oxida ni se corroe) y es extremadamente fácil de identificar y moldear. A diferencia del papel moneda, su valor no depende de un gobierno, sino de su propia naturaleza física; al ser imposible de fabricar artificialmente, ha funcionado durante milenios como el lenguaje universal para preservar la riqueza frente al paso del tiempo y las crisis.
El precio del oro no lo decide una sola persona, sino que se fija principalmente en Londres y Nueva York a través de dos mecanismos: el «London Fix», donde grandes bancos acuerdan un precio dos veces al día basándose en la oferta y la demanda física, y el mercado de futuros (COMEX), donde se especula con contratos de papel. Su valor fluctúa según el miedo de los inversores: cuando hay inflación, crisis geopolíticas o cuando el dólar pierde fuerza, el precio sube porque todos corren hacia él como refugio seguro. Es, en esencia, un termómetro de la incertidumbre global.

¿Recuerdas que ayer hablábamos de la importancia de no desperdiciar nuestro tiempo? Pues te sugiero que aprovechemos la última velada del mes de junio, que ya se nos ha ido y llegan los dos meses «por excelencia» de las vacaciones»…¡aprovechémoslos!