CARTAS A DULCINEA
Jueves, 19 de febrero de 2026
(Las raíces y las ramas de mi vida… Motril, parte segunda: Motril y su historia)

«Durante el periodo de dominación romana, el centro de gravedad de la zona no se encontraba en el actual emplazamiento de Motril, sino en el yacimiento de Paterna, vinculado al Cerro del Aire o El Maraute. Este núcleo constituye el antecedente urbano más directo y documentado de la zona. Las excavaciones arqueológicas han revelado un complejo industrial y portuario de primer orden, especializado en la producción alfarera. Los alfares de El Maraute producían ánforas destinadas al transporte de productos locales, lo que evidencia una economía plenamente integrada en las redes de exportación del Imperio Romano hacia el Mediterráneo central.
La importancia de Paterna (o Batarna) se ve reforzada por la identificación que algunos autores hacen con la ciudad de Murgis, citada por geógrafos clásicos como Plinio y Tolomeo, aunque esta asociación sigue siendo objeto de debate académico. Lo que resulta indiscutible es la sofisticación de sus infraestructuras hidráulicas, como lo demuestra la conservación de una cisterna de factura romana en el yacimiento, elemento clave para sostener tanto la producción industrial como la vida urbana en un entorno de clima mediterráneo seco.
Los principales yacimientos arqueológicos se encuentran en…
El Maraute (Cerro del Aire)… de época romana y tambien medieval… sus restos son alfares, vertederos industriales, restos portuarios Fue un centro de producción cerámica y logística marítima.
La villa de Paterna, romana (138 a. C.) con estructuras habitacionales, cisternas, y dedicada a explotación agropecuaria y control del territorio costero.
La Cañada de Vargas, correspondiente a los siglos I – III d.C., con materiales cerámicos y restos estructurales .
El asentamiento rural periférico vinculado a la villa de Paterna.
El Conjuro (Motril)… ubicado en un cerro que domina estratégicamente la desembocadura del río Guadalfeo y la actual Vega de Motril, este yacimiento es la referencia clave para la Edad del Cobre (Calcolítico) en la zona.
La etimología del nombre de la ciudad de Motril refuerza la hipótesis de una continuidad cultural latina. La derivación más probable proviene del latín Murteto (lugar de mirtos), que tras la conquista islámica evolucionaría lingüísticamente: Murtetu > Mutreto > Mutrit > Mutril > Mutrayil > Motril. Este proceso de arabización fonética de un topónimo latino es característico de los núcleos de población que mantuvieron su relevancia durante la transición a la etapa andalusí.
Es bajo el dominio del Reino Nazarí de Granada cuando Motril se consolida como una entidad de población con identidad propia y una base económica que definiría su futuro por milenios: el cultivo de la caña de azúcar. El periodo islámico no solo trajo consigo una nueva religión y lengua, sino una revolución técnica en la gestión del agua y el suelo.
La caña de azúcar (Saccharum officinarum), originaria del sudeste asiático, llegó al extremo occidental del Mediterráneo musulmán entre los siglos VIII y X. Las condiciones climáticas de la costa granadina, con inviernos suaves que impiden las heladas destructivas, permitieron que la planta se aclimatara de forma óptima en el Bajo Guadalfeo. Para sostener este cultivo, extremadamente exigente en recursos hídricos, los ingenieros andalusíes diseñaron la Gran Acequia de Motril.
Esta infraestructura hidráulica captaba el agua del río Guadalfeo en el Tajo de los Vados, distribuyéndola a través de una compleja red que transformó la vega en un vergel productivo. La organización social del agua dio lugar a una estructura de propiedad basada en alquerías, donde la población mudéjar desarrolló técnicas de refinado que convertirían al azúcar de Motril en un producto de lujo codiciado en las cortes europeas y orientales.
A medida que el Reino de Granada se contraía bajo la presión de la Reconquista, Motril adquirió una importancia militar estratégica. La ciudad contaba con una alcazaba situada en el Cerro de la Carquifa (actual cerro de la Virgen), que servía tanto de defensa costera como de residencia palaciega. Un hito histórico fundamental de este periodo es la estancia de la Reina Aixa al-Horra, madre del último sultán granadino Boabdil, quien buscó refugio en la fortaleza motrileña durante los convulsos años finales del reino.
Hacia finales del siglo XV, Motril era una villa próspera de aproximadamente 2.000 habitantes, con una economía diversificada que incluía la producción de seda —otro de los pilares de la economía nazarí—, la pesca y, de manera predominante, la industria del azúcar. Esta riqueza despertaría el interés de los Reyes Católicos, marcando el inicio de una nueva era.
Y en este punto, para que no haga el tema muy árido, seguimos con la historia el próximo jueves …¿si?
Para terminar, con mis deseos para ti de una feliz velada de jueves, mis dos fotos de esta noche; la primera, por supuesto, dedicada a Motril, a su puerto al amanecer. Y la segunda de este medio día, cuando volvía de solucionar unos asuntos en Motril, paré el coche en el arcén (se ve a al izquierda de la foto, negro, y capturaba esta imagen de un azul inmaculado.


