Las cabañuelas: el viejo lenguaje del cielo y de la tierra.

CARTAS A DULCINEA
Martes, 11 de agosto

Hubo un tiempo en el que los hombres y mujeres del campo no tenían mapas del tiempo, ni satélites, ni aplicaciones en el teléfono. Para saber si vendrían lluvias, sequías, fríos o calores, levantaban la vista al cielo y observaban con atención todo lo que ocurría a su alrededor. Así nacieron las cabañuelas, una antigua costumbre que todavía sigue viva en muchos rincones de Andalucía.

Las cabañuelas son una forma tradicional de intentar adivinar el tiempo que hará durante los meses venideros. Quienes las practican observan los primeros días de agosto y se fijan en las nubes, el viento, el calor, la humedad de la mañana, el rocío sobre las plantas o incluso en el comportamiento de los animales. Cada señal tiene un significado y sirve para anunciar cómo podría venir el año.

En los cortijos, en las casas de labor y en las plazas de los pueblos, era frecuente escuchar conversaciones sobre las cabañuelas. Los agricultores las seguían con interés porque de ellas dependían muchas decisiones importantes. Saber si el invierno sería lluvioso o si el verano vendría seco podía ayudar a preparar las tierras, sembrar en el momento adecuado o cuidar mejor del ganado.

Los mayores del pueblo solían ser los grandes conocedores de este saber popular. Con paciencia y experiencia, iban anotando sus observaciones y comparándolas con lo que sucedía después. No aprendieron en libros ni en universidades. Su escuela fue el campo, los amaneceres, las tardes de levante y poniente, y los muchos años vividos mirando al cielo.

Hoy la ciencia dispone de medios muy avanzados para predecir el tiempo con bastante precisión. Sin embargo, las cabañuelas siguen despertando interés porque forman parte de nuestras raíces. Son una herencia que nos recuerda la estrecha relación que siempre existió entre las personas y la naturaleza.

Quizá las cabañuelas no acierten siempre, pero conservan algo muy valioso: la sabiduría sencilla de quienes aprendieron a escuchar el lenguaje de la tierra. En cada nube, en cada ráfaga de viento y en cada amanecer veían señales que les ayudaban a comprender el mundo que los rodeaba. Y aunque los tiempos hayan cambiado, todavía hay quien, al llegar agosto, mira al cielo y se pregunta qué historias estará contando este año.

¿Y cómo se observan las cabañuelas?… En gran parte de España, especialmente en Andalucía y otras zonas rurales, las cabañuelas de agosto se observan durante los primeros 24 días de agosto. La forma más tradicional de contarlas es la siguiente:

Cabañuelas de ida (del 1 al 12 de agosto)
Cada día representa un mes, comenzando por agosto:

  • 1 de agosto = Agosto
  • 2 de agosto = Septiembre
  • 3 de agosto = Octubre
  • 4 de agosto = Noviembre
  • 5 de agosto = Diciembre
  • 6 de agosto = Enero
  • 7 de agosto = Febrero
  • 8 de agosto = Marzo
  • 9 de agosto = Abril
  • 10 de agosto = Mayo
  • 11 de agosto = Junio
  • 12 de agosto = Julio

Cabañuelas retornadas o de vuelta (del 13 al 24 de agosto)
Ahora se cuentan los meses en sentido inverso:

  • 13 de agosto = Julio
  • 14 de agosto = Junio
  • 15 de agosto = Mayo
  • 16 de agosto = Abril
  • 17 de agosto = Marzo
  • 18 de agosto = Febrero
  • 19 de agosto = Enero
  • 20 de agosto = Diciembre
  • 21 de agosto = Noviembre
  • 22 de agosto = Octubre
  • 23 de agosto = Septiembre
  • 24 de agosto = Agosto

Después, el observador compara lo visto en los dos días correspondientes a cada mes y obtiene una previsión general. Por ejemplo, para enero se comparan el 6 de agosto y el 19 de agosto; para marzo, el 8 de agosto y el 17 de agosto.
Los cabañuelistas suelen fijarse en aspectos como el viento, las nubes, la humedad, el rocío, las tormentas, la temperatura e incluso el comportamiento de algunos animales.
Eso sí, aunque las cabañuelas forman parte de una tradición muy arraigada y apreciada, la meteorología moderna considera que no tienen base científica para predecir el tiempo con fiabilidad.
En Andalucía existe además una variante muy popular llamada  “cabañuelas por horas”, donde el día 25 de agosto se divide en franjas horarias que representan los distintos meses. Si te interesa, puedo explicarte paso a paso cómo se hace ese sistema.

¿Conocías todo esto? Pues si no lo conocías ya sabes algo mas… yo si las conozco de siempre y aunque no soy un cabañuelista…¡ojalá lo fuese!, si que las respeto y opino que es una forma muy respetable hacia nuestros antepasados el tenerlas en cuenta, el saber que siempre han estado ahí…¡incluso cuando no había meteorólogos. Feliz día y feliz velada de martes, 11 de agosto, que corresponde a la cabañuela de Junio de 2027.

Y hoy, que he madrugado para ser testigo del amanecer ¡y vaya calor que hacía ya a las 6 de la mañana!, mis dos fotos para m i carta son del amanecer. Feliz tarde y velada de martes. …¡y nunca dejemos de mirar al cielo!.

La semilla venenosa… cuando la intolerancia nos empequeñece.

CARTAS A DULCINEA
Lunes, 10 de agosto

En un mundo cada vez más diverso y conectado, la intolerancia se presenta como uno de los antivalores más destructivos y silenciosos de nuestra época. No siempre grita ni levanta la mano; muchas veces se disfraza de opinión firme, de “defensa de lo propio” o de simple incomodidad ante lo diferente. Es esa actitud que rechaza, excluye y condena sin dar espacio al diálogo ni al respeto.

La intolerancia nace del miedo. Miedo a perder identidad, a que las ideas propias sean cuestionadas, a convivir con formas de pensar, creer o vivir que no coinciden con las nuestras. Cuando se deja crecer, se transforma en muro: separa familias, divide sociedades, enciende conflictos y justifica incluso la violencia. Desde las redes sociales, donde el “cancelar” se ha vuelto deporte diario, hasta los extremismos políticos y religiosos que niegan la humanidad del otro, la intolerancia actúa como un veneno lento que corroe la convivencia.

Lo más peligroso es que parece justificable. “Solo defiendo mis valores”, se dice. Pero detrás de esa frase suele esconderse la negativa rotunda a reconocer que el otro también tiene derecho a existir y a discrepar. La intolerancia no debate: descalifica. No escucha: sentencia. Y en ese gesto, quien la ejerce se cierra a sí mismo, se empobrece, pierde la oportunidad de crecer, de aprender y de descubrir que la diferencia no siempre es amenaza, sino riqueza.

Sus consecuencias son devastadoras. Sociedades intolerantes generan exclusión, discriminación y, en los casos más graves, persecución y guerra. A nivel personal, quien vive atrapado en la intolerancia carga con un corazón amargado, lleno de rencor y de juicios constantes que terminan aislándolo. Pierde amigos, oportunidades y, sobre todo, pierde la capacidad de ver la belleza que surge precisamente de la pluralidad humana.

Frente a ella, la tolerancia no es debilidad ni indiferencia. Es una virtud valiente: la decisión consciente de respetar al que piensa distinto, de proteger los derechos de quien no comparte nuestras creencias y de construir puentes aunque cueste esfuerzo. Cultivar tolerancia requiere humildad, empatía y madurez emocional. Significa aceptar que no poseemos la verdad absoluta y que el mundo es más grande que nuestras propias convicciones.

Combatir la intolerancia empieza en lo pequeño: en la conversación familiar donde se permite disentir sin enfado, en el comentario en redes que elegimos no escribir, en la mirada compasiva hacia quien vive de forma diferente. Cada gesto de apertura es un antídoto. Porque una sociedad que aprende a tolerar no solo sobrevive, sino que florece en creatividad, justicia y paz verdadera.

Al final, la intolerancia nos hace más pequeños; la tolerancia nos hace más humanos. Elegir entre una y otra no es solo una cuestión moral: es decidir qué tipo de mundo queremos dejar a quienes vienen después. Que nuestra herencia no sea muros, sino caminos abiertos.

Y el problema es que la intolerancia en nuestro pequeño mundo está aumentando dia a dia de forma exponencial, contribuyendo el gobierno sectario y sucio a que eso suba y suba, porque asi creen que la sociedad es mas fácil de manipular, porque la convierten en una sociedad dividida. Feliz velada del dia, en teoría, mas cálido del año, del dia de San Lorenzo.

Mañana es el día de San Lorenzo

CARTAS A DULCINEA
Domingo, 9 de agosto

El día de San Lorenzo, que se celebra cada 10 de agosto, conmemora el martirio de uno de los siete diáconos de Roma que, según la tradición cristiana, dio su vida por la fe en el año 258. La figura de este santo está rodeada de un aura de valentía y generosidad, pues se cuenta que, al ser instado por las autoridades romanas a entregar los tesoros de la Iglesia, reunió a los pobres, enfermos y desamparados, presentándolos ante el prefecto como la verdadera riqueza de la institución. Este gesto de desafío y caridad profunda lo convirtió en un símbolo imperecedero de la defensa de los más vulnerables frente a la opresión del poder.

El relato de su martirio es uno de los más conocidos de la hagiografía cristiana, describiendo cómo fue condenado a morir quemado vivo en una parrilla. A pesar del sufrimiento extremo, la leyenda le atribuye una serenidad asombrosa y un sentido del humor legendario, llegando a decir a sus verdugos que ya podían darle la vuelta para que se cocinara por el otro lado. Esta entereza ante el dolor lo ha convertido en el patrón de los bibliotecarios, los cocineros y los curtidores, y su devoción se ha extendido de tal forma que su nombre está ligado a grandes monumentos de la historia, como el Real Monasterio de San Lorenzo de El Escorial en España, cuya planta imita la forma de la parrilla en su honor.

En el ámbito astronómico, el día de San Lorenzo coincide temporalmente con el pico de las Perseidas, la lluvia de meteoros más famosa del año. Popularmente conocidas como las «Lágrimas de San Lorenzo», estas luces que atraviesan el cielo nocturno de agosto se interpretan en la cultura popular como las chispas de la hoguera o las lágrimas que el santo derramó durante su martirio. Esta coincidencia natural añade una capa de misticismo y belleza a la festividad, invitando a millones de personas a mirar hacia el firmamento para pedir deseos mientras recuerdan la historia de sacrificio y luz que representa el diácono romano.

Celebrar el 10 de agosto supone también conectar con el folklore de numerosas localidades que celebran sus fiestas mayores bajo su patronazgo. Desde procesiones solemnes hasta romerías y verbenas, la fiesta de San Lorenzo marca el pulso del verano en el hemisferio norte, simbolizando el calor del sol y el fuego purificador. Es, en definitiva, un día para reflexionar sobre la importancia de la integridad personal y la solidaridad, recordándonos que los valores más elevados de un ser humano son aquellos que se demuestran a través del servicio a los demás y la resistencia frente a la injusticia.

Siempre se ha dicho que es el dia mas caluroso del año … ¿lo será mañana? Feliz tarde y velada del domingo, de otro domingo de pleno verano, con estas dos fotos, del amanecer y de media mañana, en un domingo el el que el ambiente no ha estado limpio del todo…¿calima? ¿neblinas?… yo no lo sé.

Ser un galguzo… el placer dulce de no resistirse.

CARTAS A DULCINEA
Sábado, 8 de agosto

En el colorido repertorio del habla popular española, especialmente en tierras andaluzas, manchegas y extremeñas, pocas palabras describen con tanto cariño y picardía un vicio tan humano como “ser un galguzo”. Se trata de esa persona irremediablemente golosa, capaz de olfatear un dulce a kilómetros de distancia y de caer rendida ante cualquier chuchería, pastel o caramelo que se cruce en su camino. No es mera afición: es una forma de vida.

Ser un galguzo implica una entrega casi poética a lo dulce. Es el que abre la despensa a medianoche buscando algo que calme ese antojo eterno, el que en cualquier celebración va directo a la mesa de postres antes que al plato principal, o el que convierte una simple visita al supermercado en una expedición por el pasillo de las golosinas. “¡Qué galguzo eres, no dejas ni las migajas!”, se oye entre risas cuando alguien arrasa con las sobras del cumpleaños.

Esta expresión, derivada del adjetivo “galgo” en su acepción antigua de goloso, lleva un matiz afectuoso y juguetón. No condena, más bien celebra esa debilidad que nos hace tan cercanos. Porque ¿quién no ha sentido alguna vez esa mirada culpable pero feliz al terminarse el último trozo de turrón o al pedir “solo una” galleta que se convirtió en media caja? El galguzo no disimula: abraza su vicio con naturalidad y suele contagiarlo.

En un mundo obsesionado con dietas, calorías y autocontrol, ser un galguzo se convierte en un pequeño acto de rebeldía cotidiana. Recuerda que la vida también se disfruta con los sentidos, que un poco de azúcar puede endulzar un mal día y que, de vez en cuando, vale la pena ceder al capricho. Claro que siempre con moderación, porque el exceso puede pasar factura, pero el equilibrio del galguzo sabio consiste en saber cuándo rendirse al placer sin arrepentirse después.

Lo más bonito de esta expresión es cómo humaniza nuestros pequeños defectos. Todos llevamos dentro un galguzo dormido que despierta ante el olor de un bizcocho recién hecho o el brillo de un chocolate. Es parte de nuestra herencia cultural, de esas tradiciones orales que convierten lo cotidiano en algo entrañable y compartido.
Así que la próxima vez que te sorprendan con la mano en la caja de bombones, asume tu condición con orgullo: eres un galguzo, y en eso reside parte de tu encanto. Porque en un universo a veces demasiado amargo, quienes saben apreciar lo dulce son los que mejor saben saborear la existencia. ¡Que nunca nos falten las galguerías!

Y si, yo reconozco haber sido de siempre y seguir siendo un «galguzo», pero….¡es que está tan bueno lo dulce…! Feliz sábado y feliz velada de fin de semana com estas dos fotos de hoy tan playeras, ¡que es lo que toca!, a pleno día en Calahonda y al atardecer en La Torre!

San Cayetano

CARTAS A DULCINEA
Viernes, 7 de agosto

El día de San Cayetano, celebrado cada 7 de agosto, rinde homenaje a Cayetano de Thiene, un sacerdote italiano del siglo XVI que es venerado como el Santo de la Providencia. Conocido por su entrega absoluta a los más necesitados, este santo fundó la Orden de los Teatinos con el objetivo de renovar el espíritu clerical, centrando su labor en la confianza plena en la ayuda divina. Su lema de vida era que «Dios provee», y por ello se le representa habitualmente con un ramo de espigas o con el niño Jesús en brazos, simbolizando la abundancia que nace de la fe y el cuidado de los desprotegidos.

La figura de San Cayetano es especialmente relevante en el ámbito social y económico, ya que es considerado el patrón del pan y del trabajo. En tiempos de crisis, su devoción se multiplica, convirtiéndose en el refugio de quienes buscan empleo o estabilidad para sus familias. La tradición de ofrecerle espigas de trigo el día de su fiesta simboliza la petición de que en ningún hogar falte el sustento básico. Esta conexión con la dignidad del trabajo lo ha transformado en un símbolo de lucha y esperanza para la clase obrera y para todos aquellos que atraviesan dificultades materiales.

En países como Argentina, la festividad de San Cayetano adquiere una magnitud masiva, donde miles de personas peregrinan a sus santuarios para agradecer los favores recibidos o para pedir por una oportunidad laboral. Esta expresión de fe popular demuestra que la figura del santo trasciende lo estrictamente religioso para convertirse en un fenómeno de identidad y solidaridad comunitaria. La «petición de pan y trabajo» se convierte así en una oración colectiva que recuerda la importancia de la justicia social y el derecho de todo ser humano a ganarse la vida con dignidad.

Celebrar a San Cayetano invita también a reflexionar sobre la generosidad y el desprendimiento. A pesar de haber nacido en una familia noble y rica, Cayetano renunció a sus bienes para servir a los enfermos incurables y a los marginados de su tiempo, fundando incluso bancos populares para proteger a los pobres de la usura. Su legado nos recuerda que la verdadera providencia no es esperar pasivamente un milagro, sino actuar con caridad y responsabilidad hacia los demás, confiando en que, cuando compartimos lo que tenemos, la abundancia siempre encuentra el camino de regreso.

La relación entre San Cayetano y la Costa Tropical granadina encuentra su máximo exponente en la localidad de Motril, donde este santo es una de las figuras devocionales más queridas y arraigadas. Su festividad cada 7 de agosto no es solo un acto religioso, sino un evento social que marca el pulso del verano motrileño, uniendo la tradición agrícola de la vega con la identidad de sus barrios. La imagen del santo, custodiada en su propia ermita, se convierte en el centro de una de las procesiones más multitudinarias de la comarca, atrayendo a fieles de toda la provincia que acuden a pedir por el pan y el trabajo.

El vínculo de Motril con San Cayetano se remonta a siglos atrás, consolidándose como un protector fundamental para una población que históricamente ha dependido de los ciclos de la tierra y la dureza de la zafra. En la Costa Tropical, la devoción al «Padre de la Providencia» se vive con una intensidad particular: es costumbre que los fieles porten espigas de trigo que luego guardan en sus casas como símbolo de que el sustento no faltará durante el año. Este gesto une la teología del santo con la realidad de una zona donde la agricultura, desde la antigua caña de azúcar hasta los actuales frutos subtropicales, sigue siendo el motor de muchas familias.

La procesión por las calles de Motril es un espectáculo de fervor popular que desafía el calor de agosto. El desfile procesional, acompañado por música y el estallido de cohetes, recorre los barrios donde los vecinos engalanan sus balcones para recibir al santo. Es un momento de cohesión comunitaria donde se mezclan las promesas personales con el agradecimiento colectivo. La cercanía del mar y el aroma a salitre de la costa le dan a esta celebración un carácter mediterráneo único, diferenciándola de las celebraciones de interior y dotándola de una luz y un ambiente festivo muy especial.

En definitiva, San Cayetano en la Costa Tropical representa el equilibrio entre la fe y la supervivencia. Al celebrarlo, los granadinos de la costa no solo honran a un santo italiano del siglo XVI, sino que reafirman sus propios valores de esfuerzo, solidaridad y confianza en el futuro. Es una tradición que pasa de generación en generación, asegurando que, a pesar de los cambios en los tiempos y las economías, la figura del santo siga siendo el faro de esperanza para quienes buscan dignidad en el trabajo y abundancia en la mesa bajo el sol de Granada.

¿Sabías todo esto de San Cayetano, un santo arraigado en esta costa nuestra y a cuya ermita acuden cada año en romería miles de personas? Yo no he estado nunca pero de siempre he oido y oigo a mucha gente de por aquí hablar de ir a al romería de San Cayetano…se va andando. Feliz dia, pues, de San Cayetano y feliz velada de un viernes que ha vuelto a amanecer totalmente limpio, como se ve en mis fotos.

Un tapiz de historia…de los juncos romanos a las cenizas napoleónicas

CARTAS A DULCINEA
Jueves, 6 de agosto
Yunquera… o la ilusión de comenzar mi larga carrera de maestro»
(Las raíces y las ramas de mi vida… Yunquera, parte segunda)

La historia de Yunquera se remonta a la antigüedad. Su propio nombre deriva del término latino Iuncaria, que significa «prado de juncos» o «lugar abundante en juncos», una clara alusión a la fertilidad y la riqueza hídrica de su emplazamiento. Aunque no se conservan grandes vestigios arqueológicos, su posición en un paso de montaña estratégico sugiere que fue un lugar de tránsito obligado para las legiones romanas en sus desplazamientos entre Malaca (Málaga) y Acinipo (cerca de Ronda).  

Durante la larga dominación de Al-Andalus, Yunquera fue conocida como «Izn-Alfaro». Este período dejó una huella indeleble en el municipio. La influencia árabe es palpable en el trazado urbano de su casco antiguo, con calles estrechas y sinuosas que conservan un encanto medieval, diseñadas para la defensa y para crear corrientes de aire fresco. También se consolidaron técnicas agrícolas, como los sistemas de regadío mediante acequias y el cultivo de la vid, que han perdurado hasta nuestros días. En esta época, la villa contaba con un castillo y una mezquita como centros de poder militar y religioso.  

La conquista cristiana a finales del siglo XV supuso una transformación radical para la villa. En un acto de superposición simbólica y religiosa, la mezquita fue demolida y sobre sus cimientos se erigió, en 1505, la Iglesia de Nuestra Señora de la Encarnación. Este cambio no solo fue arquitectónico, sino también social. Los registros de la época indican que, en el momento de la conquista, la población de Yunquera era de aproximadamente 150 cabezas de familia, lo que se estima en unos 600 habitantes, cuya estructura social se vio completamente alterada por la guerra y la posterior repoblación.  

El episodio más dramático y definitorio de la historia moderna de Yunquera tuvo lugar durante la Guerra de la Independencia contra la ocupación napoleónica. La villa se convirtió en un importante foco de resistencia patriota. Esta valentía tuvo un coste terrible: el 14 de septiembre de 1811, las tropas francesas atacaron, saquearon e incendiaron el pueblo, destruyendo numerosas viviendas y causando la muerte de muchos de sus habitantes. A pesar de la devastación, los yunqueranos reconstruyeron la villa y mantuvieron viva la resistencia. Su importancia estratégica fue tal que en 1812 albergó el «Gobierno Provisional de Málaga, su Hoya y Costa», consolidándose como un centro de organización civil y militar. La Torre Vigía, construida en este período, se erige hoy como el principal monumento conmemorativo de esta época de sacrificio y resiliencia.  

La comunidad de Yunquera ha demostrado una notable capacidad para gestionar su memoria histórica. En lugar de permitir que el trauma de 1811 se desvanezca en el olvido, lo ha transformado en un pilar de su identidad contemporánea. La celebración anual de «Yunquera Guerrillera», una fiel recreación histórica de aquellos acontecimientos, es mucho más que un festival. Es un acto colectivo que honra la memoria de los antepasados, forja una fuerte identidad local basada en la resiliencia y, al mismo tiempo, crea un producto cultural único que atrae al turismo y distingue a Yunquera de otros pueblos de la comarca. De esta manera, el pueblo ha logrado convertir un momento de devastación histórica en un motor de orgullo cívico y de desarrollo económico en el presente.  

Y mis fotos, que hoy son de mi querida Yunquera, la primera es su momento actual, en una noche limpia, totalmente estrellada, como símbolo del momento actual de su largo historia, de ese «tapiz de historia» que la cubre, una historia que se imparte en su escuela, con los niños mayores. La segunda imagen es del Grupo Escolar, la escuela de los mayores de Segunda Etapa de EGB, ese grupo fotografiado pro mi los poquitos meses que estuve alli, es en sa escuela en donde sus alumnos deberían aprender la historia de su precioso pueblo y contenplar ese precioso «tapiz histórico» de YUNQUERA. Feliz día y feliz velada de jueves, de un nuevo jueves yunquerano…¡y quedan 5 más, los 5 próximos jueves! ¡te espero!

Fue un 5 de agosto…. Niebla blanca en agosto: el milagro que dibujó una basílica

CARTAS A DULCINEA
Miércoles, 5 de agosto

En el corazón ardiente del verano romano, cuando el sol quema las piedras antiguas y el aire tiembla de calor, ocurrió una vez un prodigio que desafió la lógica de las estaciones. La noche del 4 al 5 de agosto del año 358, según la tradición más querida de la Ciudad Eterna, la Virgen María se apareció en sueños a dos hombres piadosos: el papa Liberio y un rico patricio llamado Juan, junto con su esposa. Les pidió que construyeran una iglesia en su honor en el lugar exacto donde caería nieve al día siguiente.

Al amanecer, contra todo pronóstico meteorológico y en pleno mes más caluroso, un manto blanco cubrió la cima del monte Esquilino. La nieve, fresca y sorprendente, marcó con precisión el contorno donde debía alzarse el templo. Aquella visión compartida y aquel prodigio invernal en verano dieron origen a la Basílica de Santa María la Mayor, el santuario mariano más antiguo de Occidente y una de las cuatro basílicas papales de Roma.

Más que una leyenda hermosa, el milagro de la nieve se convirtió en símbolo de la intercesión maternal de María. El patricio Juan y su esposa, sin herederos, habían decidido entregar sus bienes a la Virgen; ella respondió con una señal inequívoca. El papa Liberio, obediente, mandó construir allí mismo la iglesia que hoy, diecisiete siglos después, sigue recibiendo a peregrinos de todo el mundo. Su interior guarda tesoros inigualables: mosaicos del siglo V, el relicario del pesebre de Belén y la venerada imagen de la Salus Populi Romani, ante la cual tantos pontífices han orado.

Cada 5 de agosto, Roma revive el prodigio con devoción y alegría. Dentro de la basílica, durante la misa solemne, una cascada de pétalos blancos desciende desde la bóveda, imitando la nevada milagrosa y llenando el templo de una blancura etérea. Fuera, en la plaza, se escenifica la historia con música, luces y una recreación artificial de la nieve que transforma el asfalto en un paisaje onírico. Es un recordatorio anual de que la fe puede hacer posible lo imposible, incluso en el agosto más sofocante.

Este milagro no habla solo de un acontecimiento lejano; invita a contemplar cómo la gracia divina irrumpe en lo cotidiano. En un mundo que exige pruebas y certezas, Santa María la Mayor sigue en pie como testimonio de una nevada que nadie esperaba y que nadie ha olvidado. Sus muros guardan la memoria de una Madre que guía, que señala caminos y que, con ternura, dibuja en la tierra los planes del cielo.

Hoy, quien visita la basílica puede sentir todavía el eco de aquella nieve. Porque los milagros verdaderos no se agotan en el pasado: se renuevan cada vez que un corazón se abre a la sorpresa de lo divino. En Santa María la Mayor, la Virgen de las Nieves continúa susurrando que, incluso en los veranos más duros de la vida, puede caer una blancura que todo lo purifica y todo lo renueva.

Yo he tenido el privilegio de estar en esa basílica, con mi mujer, y me dejó impresionado…¡te la recomiendo, al igual que te recomiendo Roma en general… es todo un monumento!.

Feliz dia y feliz velada del miércoles, dia de la Virgen de las Nieves, con mis dos fotos de este nuevo dia muy limpio de verano auténtico pero que hoy he querido que estén dedicadas a la protagonista de mi carta de esta noche, la Bailica de Santa María la Mayor de Roma, una vista nocturna exterior y otra interior, de la misa del sábado de Gloria de 2028 a la asistimos en vivo alli Angeles y yo en nuestra visita a Roma.

¿Qué hábitos entorpecen tu cerebro?

CARTAS A DULCINEA
Martes, 4 de agosto

Antes de pensar en ejercicios para mantener la mente activa, conviene conocer qué hábitos pueden perjudicar al cerebro. La buena noticia es que la mayoría de ellos pueden corregirse y, cuando se hace, el cerebro suele responder de forma muy positiva.

Uno de los peores enemigos es dormir poco. Mientras dormimos, el cerebro descansa, organiza los recuerdos y elimina sustancias de desecho acumuladas durante el día. Cuando el sueño es insuficiente de forma habitual, la memoria empeora, cuesta más concentrarse y pensar con claridad se vuelve más difícil.

Otro problema muy común es el sedentarismo. Pasar muchas horas sentado y moverse poco afecta tanto al cuerpo como a la mente. Caminar a diario, hacer ejercicio moderado o simplemente mantenerse activo ayuda a que el cerebro reciba mejor oxígeno y nutrientes, favoreciendo la memoria y la agilidad mental.

El estrés continuo también pasa factura. Vivir siempre preocupado, con prisas o bajo presión puede afectar a la memoria, la atención y la capacidad para tomar decisiones. Buscar momentos de tranquilidad y descanso es tan importante para el cerebro como para el resto del organismo.

La alimentación tiene igualmente un papel fundamental. Una dieta basada en productos muy procesados, exceso de azúcar y comida poco saludable puede perjudicar el funcionamiento cerebral. En cambio, una alimentación variada, rica en frutas, verduras, pescado, frutos secos y otros alimentos naturales ayuda a mantener la mente en mejores condiciones.

El abuso del alcohol y el tabaco también resulta perjudicial. Ambos pueden acelerar el deterioro de las funciones cerebrales y aumentar el riesgo de problemas de salud que afectan directamente al cerebro.

La soledad y el aislamiento tampoco son buenos compañeros. Conversar, compartir experiencias, relacionarse con otras personas y participar en actividades sociales mantiene activa una gran parte de nuestra capacidad mental y emocional.

Otro hábito cada vez más frecuente es intentar hacer varias cosas a la vez. Saltar constantemente de una tarea a otra reduce la concentración y aumenta los errores. El cerebro trabaja mejor cuando puede dedicar atención a una sola actividad.

El uso excesivo de pantallas, especialmente antes de dormir, puede alterar el descanso y favorecer una atención cada vez más dispersa. Además, pasar demasiadas horas conectado deja menos tiempo para actividades más enriquecedoras.

Beber poca agua también influye. Una hidratación insuficiente puede provocar cansancio, falta de atención y peor rendimiento mental. Algo tan sencillo como beber agua con regularidad ayuda más de lo que parece.

Igualmente importante es mantener el cerebro en funcionamiento. Aprender cosas nuevas, leer, conversar, resolver problemas, practicar aficiones o estudiar un idioma son formas excelentes de mantener la mente despierta y flexible.

Por último, conviene evitar la saturación constante de información. Nuestro cerebro necesita momentos de calma para reflexionar, ordenar ideas y asimilar lo aprendido. Estar siempre recibiendo estímulos puede acabar produciendo más confusión que conocimiento.

En resumen, los hábitos que más perjudican al cerebro suelen ser dormir poco, moverse poco, vivir con estrés constante, alimentarse mal, abusar del alcohol o el tabaco, aislarse socialmente, pasar demasiadas horas ante las pantallas, no hidratarse bien y dejar de aprender cosas nuevas. Cuidar estos aspectos ayuda a conservar una mente más activa, clara y saludable durante muchos años.(Juan Martinez-QUORA)

Muchas veces luchar contra la comodidad no es fácil y nos dejamos llevar por el instinto, que suele ser hacer lo mas cómodo y mas nos parece interesar. Yo reconozco que cada día me cuesta mas madrugar, aún conociendo sus muchas ventajas, pero me cuesta, aunque después de hacerlo me alegro. Hoy ha sido uno de esos dias que, por ahorrarme calor del día salí a caminara antes de las 7 de la mañana, para a las 10 ya estar en casa, y de esa caminata de hoy son mis dos fotos que acompañan a la carta. Te deseo un feliz día, una feliz tarde y mas aún feliz velada del martes.

«Ceuta, Melilla, España y Marruecos» o…¿Por qué podemos afirmar tajantemente que Ceuta y Melilla son ESPAÑOLAS?

CARTAS A DULCINEA
Lunes, 3 de agosto


Yo creo que es hora, dadas las circunstancias que estamos viviendo en nuestra QUERIDA ESPAÑA y de la cantidad de incógnitas que NADIE nos despeja y para contrarrestar los BULOS que puedan lanzarse, sobre todo por parte del Gobierno del sátrapa Sánchez, com o digo, creo que es hora de hablar de esta parte tan importante de nuestra ESPAÑA, las ciudades autónomas de CEUTA y MELILLA. Y me considero con autoridad para hacerlo, sobre todo porque mis estudios universitarios fueron de Geografia e HISTORIA y creo saber mas de ello que los que n os gobiernan y lanzan proclamas a bombo y platillo…¡muchas veces, casi todas, desinformando! ¡intentando entontecernos y tomándonos por ilusos. Y, además, conozco bien Melilla, es verdad que la de los años 70 del siglo XX, ya que viví allí un año de mi vida, desde el verano de 1973 al verano9 de 1974, aunque de eso hablaré a fondo cuando termine mis capítulos de mi vida ligados a YUNQUERA. ¡Pero es que me enardece cuando oigo a los que defienden al rey de Marruecos en sus aspiraciones de ROBARNOSLAS, y digo bien, porque no es recuperar nada porque nunca han sido suyas, pero de eso habla mi carta de hoy de la que espero que te fíes, porque yo jamás lanzaría ni propagarÍa una MENTIRA …eso se lo dejo al GOBIERNO. ¿Empezamos?

Ceuta y Melilla son dos ciudades españolas muy especiales que se encuentran en el norte de África. Aunque están rodeadas por el territorio de Marruecos y por el mar Mediterráneo, forman parte de España desde hace muchísimos siglos. Por eso, las personas que nacen y viven allí son españolas, tienen nuestros mismos documentos, cumplen nuestras mismas leyes y tambien utilizan el euro como moneda. (lo que no pasa en Gibraltar)

Estas dos ciudades son muy importantes porque funcionan como un puente de unión entre dos continentes: Europa y África. En sus calles conviven desde hace mucho tiempo familias de diferentes culturas y religiones, como cristianos, musulmanes, judíos e hindúes ( y de esa convivencia pacífica puedo dar fe). Todo el mundo vive junto de forma tranquila, compartiendo sus costumbres, sus fiestas y sus comidas tradicionales, lo que hace que ambas ciudades tengan una vida única y muy colorida.

Al estar pegadas a Marruecos, la relación con este país vecino es constante en el día a día. A través de la frontera pasa mucha gente de un lado a otro para trabajar, comprar cosas, hacer negocios o visitar a sus familiares. Por este motivo, lo que ocurre a un lado de la valla fronteriza influye rápidamente en el otro lado.

El tema de las fronteras genera a veces algunas tensiones o desacuerdos entre los gobiernos de España y Marruecos. Sin embargo, para la vida de las personas de a pie, la colaboración y el entendimiento entre ambos países resultan completamente necesarios. Cuando los gobiernos se llevan bien y cooperan, el comercio funciona mejor, las carreteras y puertos están más tranquilos y los vecinos de toda la zona pueden vivir con mayor seguridad y bienestar.

Ambas ciudades pasaron a formar parte de la Corona española mucho antes de la formación de los Estados modernos actuales:

  • Melilla (desde 1497; recordemos que Granada lo hizo en 1492 y Navarra en 1512): Melilla se incorporó a la Corona de Castilla el 17 de septiembre de 1497, cuando una expedición capitaneada por Pedro de Estopiñán tomó la plaza, que se encontraba prácticamente abandonada tras los conflictos locales de la época.
  • Ceuta (desde 1580 / 1668): Fue conquistada inicialmente por el Reino de Portugal en 1415. En 1580, tras la unión dinástica entre España y Portugal bajo Felipe II, Ceuta pasó a formar parte de la Monarquía Hispánica. Tras la separación de ambos reinos, los propios habitantes de Ceuta decidieron mantenerse fieles a España, quedando ratificado oficialmente su traspaso por el Tratado de Lisboa de 1668.

Ceuta y Melilla jamás han pertenecido al Estado soberano de Marruecos. La razón principal reside en un hecho cronológico claro: ambas ciudades pasaron a formar parte de la Corona española mucho antes de que el país vecino se constituyera como un Estado soberano e independiente. En concreto, Melilla quedó incorporada a la Corona de Castilla en el año 1497, mientras que Ceuta pasó a la Monarquía Hispánica en 1580 tras la unión dinástica con Portugal, quedando su pertenencia a España ratificada de forma definitiva en el Tratado de Lisboa de 1668. Por el contrario, el Estado moderno de Marruecos nació oficialmente en 1956 tras el fin de los protectorados francés y español, por lo que las dos ciudades llevaban ya más de cuatro siglos integradas en España cuando se constituyó el país actual.

Si se analiza la época medieval y antigua, tampoco existían los Estados-nación tal y como los entendemos hoy. Durante esos siglos, el territorio del norte de África experimentó constantes cambios de dominio político entre imperios, califatos y dinastías regionales. De este modo, antes de la llegada de castellanos y portugueses, Ceuta y Melilla estuvieron bajo el control del Imperio romano, del Imperio bizantino y, más adelante, del Califato de Córdoba, además de ser gobernadas por diversas dinastías beréberes y emiratos locales. Aunque algunas de esas familias dominantes tuvieron su sede en ciudades pertenecientes a la geografía marroquí, como Fez o Marrakech, no constituían el Estado soberano marroquí.

Esta trayectoria explica las diferentes posturas que existen en la actualidad. Desde su independencia en 1956, Marruecos reclama la soberanía sobre ambas plazas argumentando proximidad geográfica y vínculos con el antiguo Sultanato Cherifiano (El Cherifiano o jerifiano es el nombre que recibió al actual Reino de Marruecos hasta 1957 entre los siglos XVI y XX, bajo los regímenes de las dinastías de los Saadíes y luego de los alauíes (que todavía gobierna hoy), que reivindican un origen jerifiano (en el sentido de descendientes del profeta Mahoma). En cambio, la postura de España y del derecho internacional se apoya en la continuidad histórica ininterrumpida de la soberanía española sobre ambas ciudades desde hace más de quinientos años. De hecho, cuando se estableció el Protectorado español en el norte de África a principios del siglo XX, Ceuta y Melilla no formaron parte de él porque ya eran territorio nacional de pleno derecho, razón por la que tampoco fueron objeto de traspaso cuando Marruecos logró su independencia.

En resumen, Ceuta y Melilla son pedacitos de España en la costa africana. Son lugares de encuentro donde la historia, la mezcla de culturas y la vecindad con Marruecos demuestran lo valioso que es aprender a vivir juntos y respetarse todos los días.

Lo que no logro comprender es … ¿Por qué Sánchez y su Gobierno exoneran totalmente, a Mohamed VI, rey de Marruecos, de todo lo que sucedió escasos dias atrás, cuando hemos visto en TV que hasta la policia marroquí abría las puertas de su parte de la verja para que entrasen sin dificultad los joven inmigrantes ilegales, mas de 60.000? ¿Qué sabrá el rey de Marruecos de Sánchez para que actúen asi? ¿Qué esconden?
Feliz tarde y velada de este lunes, ya 3 de agosto, hoy con estas dos fotos que, sin mas remedio tenían que tener que ver algo con Ceuta o Melilla y como yo donde he vivido es en Melilla, las he elegido de Melilla… y en una de ellas hasta está el marinero que fue y conocí.

El noble y el granjero

CARTAS A DULCINEA
Domingo, 2 de agosto

Su nombre era Fleming, y era un granjero escocés pobre. Un día, mientras intentaba ganarse la vida para su familia, oyó un lamento pidiendo ayuda que provenía de un pantano cercano. Dejó caer sus herramientas y corrió al pantano. Allí, entró hasta la cintura en el estiércol húmedo negro. Se trataba de un muchacho aterrado, gritando y esforzándose por liberarse. El granjero Fleming salvó al muchacho de lo que podría ser una lenta y espantosa muerte. Al día siguiente, llegó un carruaje elegante a la granja. Un noble elegantemente vestido salió y se le presentó como el padre del muchacho que el granjero Fleming había ayudado.

-«Yo le quiero recompensarle», dijo el noble. «Usted salvó la vida de mi hijo.»
-«No, yo no puedo aceptar un pago por lo que hice,» contestó el granjero escocés . En ese momento, el hijo del granjero vino a la puerta de la familia de la cabaña. «¿Es su hijo?» el noble preguntó.
-«Sí,» el granjero contestó orgullosamente.

  • «Le propongo un trato. Permítame proporcionarle a su hijo el mismo nivel de educación que mi hijo disfrutará. Si el muchacho se parece a su padre, no dudo que crecerá hasta convertirse en el hombre del que nosotros dos estaremos orgullosos».

Y el granjero aceptó. El hijo del granjero Fleming asistió a las mejores escuelas y con el tiempo, se graduó en la Escuela Médica del St. Mary’s Hospital en Londres, y siguió hasta darse a conocer en el mundo como el renombrado Dr. Alexander Fleming, el descubridor de la Penicilina.
Años después, el hijo del mismo noble que fue salvado del pantano estaba enfermo de pulmonía. ¿Qué salvó su vida esta vez? La penicilina.

¿El nombre del noble? Sir Randolph Churchill.
¿El nombre de su hijo? Sir Winston Churchill.

Alguien dijo una vez:
Lo que va, regresa.
Trabaja como si no necesitaras el dinero.
Ama como si nunca hubieses sido herido.

Baila como si nadie estuviera mirando.
Canta como si nadie escuchara.
Vive como si fuera el Cielo en la Tierra.

Nada pasará si no lo haces. Pero si lo haces, alguien sonreirá gracias a ti.
Haz el bien y no mires a quién.
(Web católico de Javier)

O… «haz bien y no mires a quien», que dice el refrán popular. ¿Conocías esta historia real, con nombres reales? ¿Conocías a Fleming? ¿Y a Churchill? ¡Quien se lo iba a decir, ¿verdad? Pero mira qué caprichosa es la vida. Feliz dia de Nuestra Señora de los Angeles, mi felicitacion para todas las que llevan su nombre y feliz velada de domingo.