“Aquellos arcoíris de la niñez”

CARTAS A DULCINEA
Miércoles, 16 de septiembre

Cuando era niño, en mi pueblo había una frase que los mayores repetían cada vez que aparecía un arcoíris. Decían: “Cuando llueve y hace sol, sale el arco del Señor. Cuando llueve y hace frío, sale el arco del judío”.

A nosotros nos parecía algo completamente normal. Lo escuchábamos desde pequeños y lo repetíamos sin preguntarnos de dónde venía ni qué significaba realmente. Lo importante era que el arcoíris aparecía en el cielo y llenaba de color aquellas tardes después de la lluvia.

El llamado “arco del Señor” era el más admirado. Cuando salía el sol entre las nubes, la gente lo veía como una señal de alegría y de buen tiempo. Era un espectáculo que llamaba la atención de todos y que hacía que miráramos al cielo con asombro.

Sin embargo, el llamado “arco del judío” no se mencionaba de la misma manera. Cuando el día era frío o gris, la expresión sonaba menos amable, como si aquel arcoíris tuviera menos valor o fuera menos bonito. Entonces nadie pensaba mucho en ello. Era simplemente una frase heredada de generaciones anteriores.

Con el paso de los años comprendí que muchas expresiones populares nacen en una época distinta y reflejan las ideas y creencias de aquellos tiempos. Algunas conservan una gran sabiduría, pero otras pueden contener prejuicios que hoy vemos de una forma diferente.

Por eso, cuando recuerdo aquella frase, ya no la veo solo como una curiosidad de mi infancia. También la considero una oportunidad para reflexionar sobre el valor de las palabras y sobre cómo algunas expresiones pueden transmitir ideas que quizá nunca nos habíamos planteado.

Hoy, cuando aparece un arcoíris, no pienso en diferencias ni en comparaciones. Veo simplemente un hermoso fenómeno de la naturaleza que une lluvia y luz para regalarnos uno de los paisajes más bellos que existen. Sus colores nos recuerdan que la belleza está en la variedad y que cada tono tiene su lugar.

Las viejas palabras forman parte de nuestra historia y de nuestros recuerdos. Conocerlas nos ayuda a entender cómo vivían y pensaban quienes nos precedieron. Pero también nos permite mirar el pasado con ojos nuevos y quedarnos con lo mejor de nuestras tradiciones, dejando atrás aquello que ya no encaja con la forma de entender el mundo en nuestros días.

¿Habías oido alguna vez este «dicho» acerca del arco iris? Si es asi, me ha servido para recordártelo y si no, para que la conozcas. Feliz velada de miércoles… con este arco iris de otro dia de septtiembre de otro año (hoy los cielos vuelven a estar azules y nada mas lejos de esperar que un arco iris), y ese atardecer desde La Torre.

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