«La Casa de Tócame Roque»… el caos que se volvió refrán

CARTAS A DULCINEA
Sábado, 19 de septiembre

En España usamos muchas expresiones curiosas para explicar situaciones de la vida diaria. Una de las más conocidas es decir que un lugar es “la casa de Tócame Roque”. Cuando alguien pronuncia esa frase, todos imaginamos lo mismo: mucho ruido, personas entrando y saliendo, conversaciones cruzadas, discusiones, risas y un desorden que parece no tener fin.

La expresión nació hace muchos años en Madrid. Allí existía una casa muy famosa donde vivían numerosas familias. El edificio era viejo y estaba siempre lleno de movimiento. Los vecinos discutían con frecuencia, los niños jugaban en los patios y nunca faltaban los problemas ni los alborotos. Con el paso del tiempo, aquella casa se hizo tan conocida que su nombre terminó formando parte del habla popular.

Cuenta una vieja historia que el curioso nombre de la casa estaba relacionado con dos hermanos que discutían por una herencia. Entre una discusión y otra surgió la frase que dio origen al nombre. Sea cierta o no la historia, lo que sí sabemos es que aquella vivienda llegó a ser famosa por el continuo jaleo que había en ella.

Hoy seguimos utilizando esta expresión cuando vemos mucho desorden o confusión. Por ejemplo, cuando llegamos a una casa donde los niños corren de un lado para otro, la televisión está encendida, alguien habla por teléfono, otro busca unas llaves que no aparecen y todos hablan al mismo tiempo. Entonces es fácil escuchar: “¡Esto parece la casa de Tócame Roque!”.

También se puede aplicar a otros lugares. Una oficina donde nadie se organiza, una reunión familiar muy animada, un bar lleno de gente o cualquier situación donde parece que cada uno va por su lado puede recibir ese nombre.

Aunque la expresión habla de desorden, no siempre se dice con mala intención. Muchas veces se utiliza con cariño y hasta con una sonrisa. Porque detrás de ese aparente caos suele haber algo muy bonito: una casa llena de vida, de conversación y de compañía.

Es verdad que el orden es importante, pero también lo es la alegría de una familia reunida, las visitas inesperadas o las risas que llenan una habitación. A veces, un poco de jaleo significa simplemente que hay personas compartiendo momentos y disfrutando juntas.

Por eso, la próxima vez que entres en un lugar donde reine el bullicio y parezca imposible poner orden, recuerda esta vieja expresión española. Quizá alguien diga: “Esto es la casa de Tócame Roque”. Y seguramente todos entenderán que allí hay mucho movimiento, mucho ruido y, sobre todo, mucha vida.

Feliz tarde y velada de sábado, ya el último del verano astronómico, que termina el próximo miércoles a las 2 de la madrugada…¡pero que no significa que se acabe el calor! Todavia nos queda el llamado «veranillo de los membrillos» o «verano de San Miguel», ademas de que en nuestra Costa el calor nos acompaña hasta el mes de noviembre habitualmente.

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