«Andalucía, la Identidad de un Pueblo de Luz»

CARTAS A DULCINEA
Sábado, 28 de febrero de 2026

Cada 28 de febrero, los corazones de ocho provincias laten al unísono. El Día de Andalucía no es solo una fecha en el calendario; es la celebración de una historia milenaria, de una cultura que ha cautivado al mundo y de un pueblo que, con orgullo y sencillez, reivindicó su derecho a decidir su propio camino.

El Origen: Un Grito de Autonomía
La elección de este día no fue al azar. El 28 de febrero de 1980, los andaluces acudieron a las urnas en un histórico referéndum. Fue el momento en que Andalucía dijo «sí» a una autonomía plena, demostrando una voluntad inquebrantable de igualdad y progreso.
Detrás de este logro está la figura de Blas Infante, considerado el «Padre de la Patria Andaluza», quien diseñó los símbolos que hoy nos representan: la bandera blanca y verde, y el escudo con Hércules ante las columnas.

Los Símbolos: Blanco y Verde
La Bandera: El verde simboliza la esperanza y la unión con la naturaleza (el campo andaluz); el blanco representa la paz y la pureza de sus pueblos.
El Himno: Con una melodía que invita a la reflexión y al orgullo, el himno de Andalucía es una llamada a la solidaridad: «¡Andaluces, levantaos! ¡Pedid tierra y libertad!».
Una Cultura que es Patrimonio del Mundo
Andalucía es mucho más que una región; es un estado de ánimo. Su riqueza reside en su diversidad:
El Arte: Del flamenco (Patrimonio de la Humanidad) a la poesía de Lorca o la pintura de Picasso. Andalucía es la cuna de la creatividad.
El Paisaje: Desde las cumbres blancas de Sierra Nevada hasta las dunas de Doñana, pasando por el mar de olivos de Jaén y las playas infinitas de Cádiz y Huelva.
El Carácter: La alegría, la hospitalidad y esa forma única de entender la vida, donde el tiempo se mide en momentos compartidos y no solo en horas.
La Celebración: Tradición en las Calles
El 28 de febrero, Andalucía se viste de fiesta. Los balcones se engalanan con banderas y en los colegios no falta el tradicional desayuno andaluz: pan con aceite de oliva y azúcar o sal, el «oro líquido» que es el orgullo de nuestra tierra. Es un día de convivencia, donde se entregan las Medallas de Andalucía a quienes han llevado el nombre de la comunidad a lo más alto.

Y es que ser andaluz es una forma de estar en el mundo. Es llevar la historia de Tartessos, romanos y árabes en la sangre, y mirar al futuro con la luz del sol que nunca se apaga. Como decía Machado: «Mi infancia son recuerdos de un patio de Sevilla…», porque Andalucía, al final, es el hogar al que siempre se quiere volver.

Feliz velada del Día de Andalucía!, con mis dos fotos de esta noche: la primera es una alegoría sobre el dia que estamos celebrando y la segunda un bello atardecer por el cabo de Sacratif.

El misterio del «culillo de mal asiento»

CARTAS A DULCINEA

Viernes, 27 de febrero de 2026

La expresión popular «ser un culillo de mal asiento» describe a aquellas personas que son incapaces de permanecer en un mismo lugar o actividad durante mucho tiempo. Son inquietas, nerviosas e inconstantes, y siempre están buscando nuevas experiencias y desafíos. Suelen ser personas creativas y con una gran energía, pero también pueden ser impulsivas e impacientes.

El origen de esta expresión es incierto, pero se cree que podría estar relacionado con la inestabilidad de los niños pequeños, que no paran de moverse y explorar el mundo que les rodea. También podría tener su origen en la época en la que los asientos eran incómodos e inestables, lo que dificultaba permanecer sentado durante mucho tiempo.

En cualquier caso, la expresión «ser un culillo de mal asiento» se ha utilizado durante siglos para describir a aquellas personas que no pueden estarse quietas. A lo largo de la historia, ha habido muchos personajes famosos que han sido descritos como «culillos de mal asiento». Algunos ejemplos son Leonardo da Vinci, un genio renacentista que destacó en múltiples disciplinas, y Ernest Shackleton, un explorador polar que lideró varias expediciones a la Antártida.

En la actualidad, la expresión «ser un culillo de mal asiento» se sigue utilizando para describir a personas inquietas e inconstantes. Sin embargo, también se utiliza para describir a personas creativas y con una gran energía. En un mundo cada vez más cambiante, la capacidad de adaptarse y buscar nuevas experiencias es una cualidad muy valorada.

Si te consideras un «culillo de mal asiento», no te preocupes. No estás solo. Hay muchas personas como tú que son inquietas, creativas y con una gran energía. ¡Aprovecha tus cualidades y no dejes que nadie te pare!

Y hoy han vuelto los cielos a cambiar de color. Otro tal dia como hoy ya se ve en la segunda foto que era muy distinto, el mar mucho mas alborotado y el color en los cielos. Feliz velada de viernes…¡vispera del dia de nuestra querida Comunidad Andaluza!