CARTAS A DULCINEA
Jueves, 20 de agosto
Yunquera… o la ilusión de comenzar mi larga carrera de maestro»
(Las raíces y las ramas de mi vida… Yunquera, parte cuarta)

Yunquera es un pueblo que, como muchos otros del interior de Andalucía, vive una realidad muy común: cada vez nacen menos niños y la población va envejeciendo poco a poco. En 2024 cuenta con 2.868 habitantes. La edad media de sus vecinos es de casi 47 años, y hay más personas mayores de 65 años que jóvenes menores de 20. Además, en los últimos diez años la población ha bajado ligeramente.
Aunque esta disminución no es muy grande, refleja una situación que preocupa a muchos pueblos rurales: los jóvenes suelen marcharse para estudiar o trabajar en otros lugares, mientras que las personas mayores permanecen en el municipio.
Pero si hay algo que sigue dando vida a Yunquera es su campo. La agricultura continúa siendo una de las principales fuentes de riqueza y empleo. El olivar ocupa una gran parte de las tierras cultivadas y el aceite de oliva sigue siendo uno de los productos más importantes. También se cultivan cereales, cítricos y otros árboles frutales que forman parte del paisaje tradicional del municipio.
Sin embargo, Yunquera no vive solo de los cultivos de siempre. Gracias a su clima y a las características de su terreno, también prosperan castaños, almendros, cerezos, aguacates y naranjos. Esta variedad hace que el campo sea más rico y atractivo, tanto para quienes viven de él como para quienes visitan la zona.
En los últimos años se está produciendo un cambio importante. Cada vez hay más interés por una agricultura respetuosa con la naturaleza, que cuide la tierra, ahorre agua y produzca alimentos de calidad. El Ayuntamiento ha impulsado actividades y cursos para ayudar a agricultores y vecinos a conocer estas nuevas formas de cultivo.
Esta apuesta por la calidad y el respeto al medio ambiente encaja perfectamente con la imagen de Yunquera como puerta de entrada al Parque Nacional Sierra de las Nieves. Los productos cultivados de forma ecológica o tradicional pueden alcanzar un mayor valor en el mercado y atraer a consumidores que buscan alimentos saludables y de origen conocido.
De esta manera, Yunquera intenta afrontar los retos del futuro apoyándose en sus mejores recursos: su paisaje, su naturaleza y el trabajo de sus agricultores. El objetivo es claro: mantener vivo el pueblo, crear oportunidades para las nuevas generaciones y conservar un entorno natural que es uno de sus mayores tesoros.
Y asi dedico hoy mi cuarto jueves a mi inolvidable y querida Yunquera…¡y aún me faltan tres jueves mas, los tres próximos!. Mi primera foto, una de esas preciosas calles encaladas de las que puede hacer gala y en la segunda, con todo, todo mi cariño, mi primer grupo de alumnos, a los que jamás olvidaré, aquel 4 de febrero de 1975…¡todos ellos ya hombres y mujeres cercanos a los 60 años… los mios son ya 75…¡pero aqui estamos! Un abrazo muy especial y con todo mi cariño para todos ellos. Feliz velada de jueves, 20 de agosto.


