El naufragio ciego en el océano de la evidencia.

CARTAS A DULCINEA
Lunes, 15 de junio de 2026
(Antivalores: La Ignorancia).

A veces, una persona tiene la mente y la inteligencia necesarias para comprender las cosas, pero decide no prestar atención a la educación ni a los buenos valores humanos. Es verdad que lo que en un país está bien visto, en otro lugar puede parecer algo malo. Sin embargo, hay sentimientos y normas buenas que sirven para todo el mundo sin importar el idioma ni la política, como son el amor, la verdad y el respeto. Lo contrario a esto, es decir, lo que nos hace daño, son el odio, las malas acciones y el rechazo a los demás.

La falta de interés por aprender no es solo un vacío de información, sino una actitud que nos encadena a las ideas falsas y a los juzgar antes de tiempo. No hablamos de no saber algo porque nunca nos lo han enseñado, sino de decidir, por orgullo, que no queremos escuchar ninguna verdad que nos lleve la contraria. Cuando alguien prefiere quedarse a oscuras por voluntad propia, ya no puede distinguir lo que es real de lo que es mentira, volviéndose una persona muy fácil de engañar que repite cosas sin pensar.

Vivir cómodos sin querer aprender nada nuevo es una forma de miedo, porque es más fácil creerse una mentira conocida que aceptar que la realidad es más difícil. Esta mala actitud destruye la capacidad de ponernos en el lugar del otro. Quien se niega a conocer cómo viven los demás o cuál es su historia, termina tratándolos mal y usando etiquetas falsas. Este problema no solo daña a quien no quiere saber, sino que contagia a toda la comunidad, haciendo que la gente ya no hable para entenderse, sino que se grite sin escucharse.

El peligro más grande de no querer aprender es que la persona se cree que lo sabe todo, ya que al no mirar más allá, no es capaz de ver sus propios fallos. Cuando en un pueblo o ciudad se empieza a ver como algo bueno el no estudiar ni informarse, la sociedad camina hacia atrás, dominada por los miedos y las falsas creencias. La única solución contra esta oscuridad es el deseo de educarse, la costumbre de dudar de las cosas antes de creerlas y la sencillez de aceptar que siempre nos queda algo nuevo por aprender.

El primer gran daño que la ignorancia nos causa es que nos vuelve personas fáciles de engañar. Quien no se informa ni busca la verdad, se cree cualquier mentira o rumor que escucha en la calle o en las redes sociales. Al no tener conocimientos para comparar lo que es real de lo que es falso, estas personas terminan repitiendo ideas equivocadas y convirtiéndose en marionetas de los demás.

Además, la ignorancia alimenta el miedo y el odio hacia los que son diferentes. Cuando no conocemos la historia de otra persona, sus costumbres o sus razones, es muy fácil juzgarla antes de tiempo y tratarla mal. La falta de comprensión levanta muros entre vecinos y destruye la convivencia, haciendo que la gente se grite en lugar de hablar para arreglar los problemas.

Por último, la ignorancia frena por completo el progreso de un pueblo o de un país. Una sociedad que desprecia el estudio, los libros y el conocimiento camina hacia atrás. Sin educación, las personas pierden la capacidad de pensar por sí mismas y de resolver sus dificultades. Por eso, el deseo de aprender y la humildad de aceptar que no lo sabemos todo son las mejores herramientas para salir de la oscuridad y vivir mejor.

Siempre se ha dicho que «la ignorancia es atrevida» y es que alimenta el miedo y el odio hacia los que son diferentes. Cuando no conocemos la historia de otra persona, sus costumbres o sus razones, es muy fácil juzgarla antes de tiempo y tratarla mal. La falta de comprensión levanta muros entre vecinos y destruye la convivencia, haciendo que la gente se grite en lugar de hablar para arreglar los problemas.

Y además, la ignorancia frena por completo el progreso de un pueblo o de un país. Una sociedad que desprecia el estudio, los libros y el conocimiento camina hacia atrás. Sin educación, las personas pierden la capacidad de pensar por sí mismas y de resolver sus dificultades. Por eso, el deseo de aprender y la humildad de aceptar que no lo sabemos todo son las mejores herramientas para salir de la oscuridad y vivir mejor.

Feliz velada de lunes, ya en el ecuador del mes de junio, en el comienzo de la última semana del curso para los escolares. Y mis dos fotos como cada noche… la primera de esta mañana que, a pesar de ser un día de temperaturas altas, como es propio del mes de junio, se hacia mas llevadera gracias al suave viento de poniente que nos ha acompañado.

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