«Ser como el maestro Ciruela»

CARTAS A DULCINEA
Viernes, 31 de Julio de 2026

“Ser como el maestro Ciruela” es una expresión muy conocida que se usa para hablar de las personas que presumen de saber mucho sobre algo cuando, en realidad, saben muy poco o no saben nada. El refrán completo dice: “El maestro Ciruela, que no sabía leer y puso escuela”. Con pocas palabras describe a alguien que se cree capaz de enseñar a los demás sin tener los conocimientos necesarios.

La imagen que crea este refrán es muy curiosa. Imaginemos a una persona que ni siquiera sabe leer, pero que abre una escuela y se pone a dar lecciones. Lo importante para él no es saber, sino aparentar que sabe. Por eso este dicho sigue teniendo tanta fuerza hoy en día, porque refleja una actitud que todavía vemos con frecuencia.

Todos conocemos casos parecidos. Está quien habla de economía como si fuera un experto y no sabe organizar sus propias cuentas. También quien da consejos sobre cualquier tema en internet sin tener experiencia ni formación. O quien quiere imponer sus ideas porque cree que siempre tiene razón, aunque nunca se haya preocupado por aprender más. Son personas que hablan con mucha seguridad, pero con pocos conocimientos.

El refrán nos recuerda que el problema no es no saber. Nadie nace sabiendo. Lo verdaderamente malo es creer que ya se sabe todo y negarse a aprender. Quien actúa como el maestro Ciruela no pregunta, no escucha y no reconoce sus errores. Simplemente habla y enseña como si fuera una autoridad.

Hoy en día esto ocurre más que nunca. Gracias a los teléfonos móviles y las redes sociales, cualquiera puede opinar sobre cualquier asunto y llegar a mucha gente. A veces se confunde la popularidad con el conocimiento, y tener muchos seguidores no significa tener razón ni estar bien informado.

Pero este viejo refrán también nos deja una enseñanza positiva. Todos podemos equivocarnos y todos tenemos cosas que aprender. Reconocer que no sabemos algo es una muestra de inteligencia, no de debilidad. Las personas que realmente saben suelen ser las más humildes, las que siguen aprendiendo y las que no tienen miedo de admitir sus dudas.

Por eso, cuando veamos a alguien hablar con mucha seguridad sobre algo que desconoce, podemos acordarnos del maestro Ciruela. Y también conviene mirarnos a nosotros mismos de vez en cuando. Así evitaremos caer en el error de aparentar saberlo todo y mantendremos siempre las ganas de aprender. Al fin y al cabo, nadie lo sabe todo, pero todos podemos seguir creciendo cada día.

¡Y ya se nos marcha Julio! … y llega agosto, el mes de vacaciones por excelencia, el soñado por tanta gente. Feliz tarde y velada de viernes, del último de julio, ¡que no al calor! porque agosto debe ser mas cálido que julio.

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