CARTAS A DULCINEA
Martes, 13 de Octubre de 2026

Querida Dulcinea:
Hay mensajes que circulan por internet que pueden asustarnos, sobre todo cuando hablan de enfermedades tan serias como el cáncer. Uno de ellos dice que existe una proteína que alimenta al cáncer y que, si dejamos de comer determinados alimentos, podemos impedir que crezca. Pero ¿qué hay de verdad en todo esto? ¿Podemos acabar con el cáncer simplemente cambiando nuestra alimentación? La respuesta es que las cosas no son tan sencillas.
Nuestro cuerpo necesita alimentos para vivir. Gracias a ellos tenemos fuerza, mantenemos los músculos y podemos realizar nuestras actividades diarias. Entre las sustancias que necesitamos están las proteínas, que encontramos en alimentos como los huevos, las legumbres, el pescado, la carne y la leche.
Las proteínas son necesarias para que nuestro cuerpo funcione bien. Por eso, dejar de comerlas por miedo al cáncer puede ser un error. No debemos olvidar que las células enfermas necesitan alimento para vivir, pero las células sanas también lo necesitan. Si dejamos de alimentarnos correctamente, no conseguiremos acabar con el cáncer y, además, podemos debilitar nuestro organismo.
También se habla mucho del azúcar. Algunas personas creen que, si dejan de tomarlo por completo, conseguirán que el cáncer se quede sin alimento y desaparezca. Pero esto tampoco es cierto. Las células cancerosas utilizan el azúcar que hay en nuestro cuerpo, pero eso no significa que comer azúcar sea la causa directa del cáncer ni que eliminarlo de nuestra dieta vaya a curar la enfermedad.
Nuestro organismo es mucho más complicado de lo que a veces nos cuentan. Aunque dejemos de comer determinados alimentos, el cuerpo puede conseguir la energía que necesita de otras maneras. Por eso, no podemos pensar que basta con quitarle una sustancia para acabar con un tumor.
Es verdad que los científicos estudian algunas proteínas que pueden ayudar a las células cancerosas a crecer. Sin embargo, esto no quiere decir que podamos eliminarlas dejando de comer un alimento concreto. Una cosa es lo que ocurre dentro de nuestro cuerpo y otra muy distinta es lo que conseguimos cambiando nuestra alimentación. Por eso debemos tener cuidado con los mensajes que prometen curar el cáncer con una dieta especial o que nos aconsejan abandonar determinados alimentos para impedir que la enfermedad avance. No todo lo que leemos en internet es verdad, aunque esté escrito con mucha seguridad o lo compartan miles de personas.
Comer bien es importante. Una alimentación variada, con frutas, verduras, legumbres y otros alimentos saludables, ayuda a mantener nuestro cuerpo en buenas condiciones. Pero no existe una dieta milagrosa que cure todos los tipos de cáncer. Y si una persona padece esta enfermedad, lo más importante es que siga las indicaciones de sus médicos y que consulte con ellos cualquier cambio importante en su alimentación.
Y es que cuando hablamos de salud, no debemos dejarnos llevar por el miedo ni por las promesas fáciles. Es comprensible que una persona enferma busque cualquier esperanza que pueda ayudarla. Precisamente por eso, debemos ofrecerle información verdadera y no falsas promesas.
Cuidar nuestra alimentación es una buena forma de cuidar la vida, pero no debemos confundir una dieta saludable con un tratamiento contra el cáncer. Ante una enfermedad tan seria, la mejor decisión es informarnos bien, confiar en los profesionales y no poner nuestra salud en manos de consejos que no están demostrados.
Y hoy hemos vuelto a tener un día muy azul como muestra mi foto que he tomado esta mañana en Motril al Cerro de la Virgen (que es como conocemos aquí al lugar donde se encuentra la iglesia de nuestra Patrona, la Virgen de la Cabeza). ¿El otoño y el invierno?….No te preocupes que llegarán. Feliz velada de martes.


