CARTAS A DULCINEA
Jueves, 23 de Julio de 2026
San Pedro de Alcántara… ¡y allí nació el amor!»
(Las raíces y las ramas de mi vida… San Pedro Alcántara, parte final)

Y después de pasar mis tres primeros meses en ese «paraíso del pinsapo» que es Yunquera, llegó de la mili el maestro titular de la clase que yo ocupaba y me enviaron a otro pueblo, un pueblo que iba a significar mucho para mi porque, sin esperarlo, ni siquiera imaginarlo, ¡allí me llegó el amor definitivo!, allí conocí a una chica maravillosa que hoy, después de 51 años sigue siendo mi compañera de vida, mi mujer.
Lo cierto es que me tuve que ir de Yunquera con nostalgia, con mucha pena, pero ya iría descubriendo poco a poco, en mi caminar como maestro, que ese es «parte de nuestro equipaje», los primeros años, cuando cada curso te suelen cambiar de pueblo, de colegio y después, cuando ya te asientas en un lugar definitivo, la nostalgia, el dolor, consustancial con el maestro, viene de separarte cada año de los alumnos con los que has trabajado un tiempo y llega el momento en que se marchan del Colegio al Instituto y, para mi, las separaciones siempre han sido dolorosas, por muy diferentes motivos, aunque al final del todo entiendes que la vida es un continuo encontrar a personas nuevas y dejar atrás a otras.
De todas formas, enseguida me ilusioné con mi nuevo Colegio, el Colegio Público «San Pedro de Alcántara», un centro muchísimo mas grande que el de Yunquera, con muchos mas maestros… tanto que había desdoble de jornada: un grupo muy grande de alumnos que tenía sus clases intensivas, sólo por las mañanas (por aquel entonces no existía la jornada única como la conocemos hoy), y otro grupo de alumnos y de profesores distintos, que tenían su jornada laboral por las tardes.
Yo el primer año que estuve allí (que fue desde enero a junio, estuve en el grupo de la mañana, para sustituir a una maestra de baja por dar «a luz», y que era un grupo de 3º, de sólo niñas y con el que pronto me encariñé y de las que de una guardo un gran recuerdo por trabajadora, cariñosa, educada… Isabel María (todavia me comunico por redes con ella).
Jamás olvidaré, porque les llevo muy cerca de mi corazón a alumnos y alumnas que me dejaron una gran huella… Ana Mari Ortega, noble, educada, simpática, trabajadora… ¡una maravilla!; Valeri, alocada, alegre, ….¡un torbellino!; los hermanos Arias…. todo nobleza; Mercedes Ordóñez, otro encanto de alumna….Inmaculada…Salvador….¡y asi hasta 77 alumnos que tenia como tutor de 6º de EGB del grupo de la tarde…¡sí, 77, has leido bien! y me contrató el Ayuntamiento de Marbella porque la Delegación de Educación no me renovó porque decían que no hacia falta ya en el Colegio.
Pero, además, en recreos y horas libres me hice amigo de maestros de los alumnos de la Segunda Etapa de los grupos de la mañana, en especial con uno que tambien fue como un hermano para mi, Pepe LLamas, mi gran amigo junto a su familia, Nani, su mujer, y Tere, José María y Pablo, sus hijos; maestro de Matemáticas y Ciencias Naturales de los niños mayores del colegio… y eso me dio pie para acercarme y conocer mas de cerca a los alumnos de la Segunda Etapa de la EGB; y mas, cuando a fin de curso, mi amigo Pepe, me invitó a acompañarles en su viaje de Estudios de ese año, a Madrid…. a fin y al cabo no era yo tan mayor que los alumnos… ellos tenían entre 14 y 16 años y yo tenia 24… Y tambien tengo que destacar mi amistad con el maestro que iba a ser, primero mi compañero de pensión y después de vivienda, un asturiano muy buena persona, Armando.
Llegué vistiendo al estilo de la época, con «pantalón vaquero y mi camisa de cuadros» (como cantaba Pepe Domingo Castaño)… y pronto entablé amistad, porque ellas se acercaron a mi (yo era muy muy tímido), un grupito de cuatro amigas que se hicieron habituales: Loli, Antonia, Maria José y… Ángeles, la que se iba a convertir en mi compañera de vida, en mi esposa»
Cuando acabó el curso me dieron un nuevo destino porque la maestra de baja ya se incorporaba y decía la Delegación de Educación que yo ya sobraba, pero el Director de San Pedro solicitó al Ayuntamiento que pagara un maestro mas, porque les hacia falta y la Delegación no se lo mandaba, así es que ese curso 1975/76 estuve contratado por el Ayuntamiento de Marbella para dar clase en la jornada de tarde a un grupo de alumnos de 6º de E$GB…¡y vaya si hacía falta! tenía en mi aula a casi 70 alumnos, el doble de lo normal ¿Era imprescindible o no? …. tenía niños sentados hasta rodeando mi mesa.
Ese curso comencé a dar clases «particulares», al acabar las del colegio, en la Academia de un compañero maestro «Marcelino»…no por ganar mas, que yo me conformaba con lo que ganaba, aunque no era mucho, sino porque a cambio de mis clases no le cobrasen las suyas a una de las chicas del grupo…Angeles, con la que me sentía mas cercano y acabaríamos saliendo juntos ese año… ella tenia 16 años y yo 24…. ¡y allí nació el amor defintivo!
Y mis recuerdos de compañeros, los mas importantes fueron los de Pepe Llamas y los de Armando, que vivió en la misma pensión que yo el primer curso y nos cambiamos juntos a la pequeña casita de «La Villa» (una casa de maestros), el curso siguiente… Tampoco puedo olvidar otros nombre de buenos compañeros…. Manolo, Luis, Raúl, Ana Gloria…
Ya, saliendo con Angeles (con permiso que les pedía a sus padres tras cumplir los17 años), mis amigos de pandilla eran las hermanas de Angeles y sus novios, Mari, Guadalupe, Rafa, Fernando… frecuentábamos Marbella, Estepona, Benahavís… y algunos desplazamientos mas largos porque yo ya me había comprado un «600» de segunda mano… tambien hicimos alguna salida a Ronda y a la Yunquera de mis primeros recuerdos como maestro.
Y tendría para escribir lineas y lineas sin fin de mis dos cursos en San Pedro, pero se haría interminable… Se convocaron ese año Oposiciones a Magisterio y me presenté en Granada, con no muchas esperanzas, pero… ¡aprobé!, así es que el siguiente curso, 76-77 , de nuevo habría cambio… me dieron Torrenueva, en Granada, y al mismo tiempo me ofrecieron en Málaga como interino «Casares», pero evidentemente me fui a Torrenueva y Casares fue el pueblo al que nunca fui y que jamás he conocido.
Feliz tarde y velada de este último jueves de San Pedro Alcántara, que tan importante fue para mi; mis dos fotos hoy están dedicadas, por supuesto, a San Pedro, la primera una fotocomposición y la segunda una foto tal cual la guardé del dia de la primera comunión de mis alumnas de 3º de EGB y de otras de mis compañeros Rafael y ¿Juana Gloria?, con nuestro párroco, don Francisco. Un saludo para todos ellos, y un abrazo con mi recuerdo mas entrañable a San Pedro en general y a todos los que fueron mis alumnos esos años en particular y a quienes jamás olvidaré.


