¿Cambio Climático o Ciclos Climáticos Naturales de la Tierra?

CARTAS A DULCINEA
Miércoles, 14 de Octubre de 2026

¡Y es que ya está bien de que el Gobierno culpe de todos los problemas que sufrimos en la actualidad al CAMBIO CLIMÁTICO ! ¡¡¡¡Que el cambio climático existe desde que la Tierra existe!!!! ¡¡¡Que NO ES NADA NUEVO!!! aunque si es verdad que con nuestras acciones podamos ayudarle, pero sólo un poco, lo principal ya está en marcha desde el comienzo de los tiempos.

¿Y tiene algo que ver la constante insistencia en el Cambio Climático con la Agenda 2030? Pues si, y mucho: la Agenda 2030 considera que el cambio climático es uno de los grandes desafíos mundiales y dedica uno de sus objetivos principales a combatirlo y adaptarse a sus efectos. Por tanto, el cambio climático no es algo separado de la Agenda 2030, sino una de las cuestiones centrales sobre las que se construye una parte importante de ella.
Pero en esto de la Agenda 2030 y el cambio climático hay serias discrepancias entre la población… Algunas personas creen que la Agenda 2030 es simplemente un plan internacional para coordinar políticas relacionadas con el medio ambiente, la energía, la educación o la pobreza. Otras creemos que algunas medidas justificadas por el cambio climático pueden tener consecuencias económicas o sociales muy discutibles. Estas opiniones forman parte del debate político y social actual. Y, aunque no hay evidencia descaradamente clara de que la AGENDA 2030 contenga un PLAN EXPLÍCITO PARA CONTROLAR A LA POBLACIÓN O ELIMINAR LIBERTADES, pero sí existe un debate político sobre algunas políticas que pueden justificarse en nombre de sus objetivos y sobre el impacto que esas políticas podrían tener en la vida de los ciudadanos

Y ya hablando de los Ciclos Climáticos Naturales de la Tierra, lo primero necesario es afirmar rotundamente que desde que existe nuestro planeta, el clima nunca ha permanecido exactamente igual. A lo largo de millones de años, la Tierra ha pasado por épocas muy frías, con enormes masas de hielo cubriendo grandes extensiones de tierra, y también por períodos mucho más cálidos que los actuales. Estos cambios no son algo nuevo. Forman parte de la larga historia natural del planeta y reciben el nombre de ciclos climáticos naturales.

Cuando hablamos de ciclos climáticos naturales nos referimos a cambios que se producen de forma lenta y gradual, a veces durante miles o incluso cientos de miles de años. Son procesos que ocurren sin intervención humana y que han influido en el clima mucho antes de que existieran las ciudades, la agricultura o la industria.

Uno de los factores más importantes tiene que ver con la forma en que la Tierra se mueve alrededor del Sol. Nuestro planeta no realiza siempre exactamente el mismo recorrido. La órbita cambia ligeramente con el paso del tiempo. También cambia la inclinación del eje terrestre y la dirección hacia la que apunta dicho eje. Estos movimientos son muy lentos, pero modifican la cantidad de energía solar que llega a distintas zonas del planeta y en diferentes estaciones del año. Son los llamados ciclos de Milankovitch.

Aunque estos cambios parezcan pequeños, sus efectos pueden ser enormes cuando actúan durante miles de años. Si en determinadas regiones llega menos calor solar durante los veranos, la nieve acumulada durante el invierno puede no llegar a derretirse completamente. Poco a poco, año tras año, esa nieve se transforma en hielo y los glaciares comienzan a crecer. Así se inician los períodos glaciales, conocidos popularmente como edades de hielo. Por el contrario, cuando llega más energía solar a esas mismas regiones, el hielo retrocede y el clima se vuelve más cálido.

La historia de la Tierra está llena de estas alternancias entre épocas frías y cálidas. Los científicos han descubierto que durante los últimos cientos de miles de años se han sucedido varios ciclos de glaciaciones y períodos templados. La última gran glaciación terminó hace aproximadamente 11.700 años, dando paso al período cálido en el que todavía vivimos hoy.

Pero los movimientos de la Tierra alrededor del Sol no son la única causa de los cambios climáticos naturales. El propio Sol también experimenta ciclos de actividad. Hay épocas en las que su actividad aumenta y otras en las que disminuye. Estas variaciones pueden influir ligeramente en la cantidad de energía que llega a nuestro planeta y, por tanto, afectar al clima.

Los océanos también desempeñan un papel muy importante. Son como enormes depósitos de calor que almacenan y transportan energía por todo el planeta. Algunas variaciones naturales en las corrientes oceánicas pueden provocar años más cálidos, más fríos, más secos o más lluviosos en distintas regiones del mundo. Fenómenos como El Niño y La Niña son ejemplos de estos ciclos naturales que influyen temporalmente en el clima.

A todo ello se suman otros factores naturales, como las grandes erupciones volcánicas. Cuando un volcán muy potente entra en erupción, puede lanzar enormes cantidades de cenizas y partículas a la atmósfera. Estas partículas reflejan parte de la luz solar y pueden enfriar temporalmente el planeta durante algunos años. También han existido, aunque muy raramente, impactos de grandes meteoritos capaces de alterar el clima de forma drástica.

Lo más importante es comprender que el clima de la Tierra siempre ha estado cambiando. Nuestro planeta es un sistema vivo y dinámico en el que intervienen el Sol, los océanos, la atmósfera, los hielos, los volcanes y los movimientos astronómicos. Todos ellos actúan juntos en una especie de danza lenta y continua que, a lo largo de los siglos y milenios, hace que el clima nunca sea exactamente el mismo.

Gracias al estudio de los hielos polares, los sedimentos marinos, los fósiles y muchas otras evidencias, hoy sabemos que los ciclos climáticos naturales han acompañado a la Tierra durante toda su existencia. Son parte de la historia del planeta y nos recuerdan que la naturaleza trabaja con ritmos muy largos, mucho más extensos que la duración de una vida humana o incluso de una civilización entera.

Así pues, y resumiendo la respuesta más respaldada por la evidencia científica es que existen ambas cosas: ciclos climáticos naturales y cambio climático provocado por la actividad humana.
El clima de la Tierra nunca ha sido completamente estable. A lo largo de miles y millones de años han existido períodos más cálidos y más fríos debido a causas naturales como las variaciones en la órbita terrestre, los cambios en la actividad solar, las erupciones volcánicas o las corrientes oceánicas. Estos son los llamados ciclos climáticos. Sin embargo, los estudios actuales muestran que el calentamiento observado desde mediados del siglo XX no puede explicarse únicamente por esos ciclos naturales. La temperatura media global está aumentando a una velocidad mucho mayor que la que suelen mostrar los cambios naturales conocidos. Al mismo tiempo, se ha producido un fuerte incremento de dióxido de carbono (CO₂) y otros gases de efecto invernadero debido principalmente a la quema de carbón, petróleo y gas, así como a la deforestación.
Por tanto, la cuestión no suele plantearse como “cambio climático o ciclos climáticos”, sino más bien como “ciclos climáticos naturales más un calentamiento adicional causado por la actividad humana”. Esa es la conclusión que sostienen organismos científicos internacionales como el IPCC, la NASA o la Organización Meteorológica Mundial.

Así es que BASTA YA DE AMENAZARNOS Y DE ATEMORIZARNOS CON EL CAMBIO CLIMÁTICO… ¿o acaso realmente PRETENDEN MANIPULAR NUESTRA LIBERTAD, de lo cual YO no tengo la mas mínima duda?

Y si, sigue haciendo tiempo primaveral, casi veraniego (tampoco hay que exagerar), pero… ¿desde cuando octubre ha sido un mes frio? Te recuerdo que estamos en un CICLO CÁLIDO y los ciclos duran miles de años, vamos ¡que esto no es nada nuevo y hasta que se cambie de ciclo, es lo que es esperable, calor y poca lluvia)… nuestros sucesores, no sé en cuantas generaciones, llegarán al nuevo ciclo fio… cuando el ritmo de la Tierra lo prevea. Feliz velada de miércoles.

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